Pregunta hecha en un examen trimestral de química en la Universidad de Toledo.
La respuesta de uno de los estudiantes fue tan singular, que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía Internet, razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.
Pregunta:
¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?
La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se
calienta cuando se comprime).
Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente:
"En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa del Infierno varía con el tiempo.
Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen.. Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas. En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones:
La mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se
expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno. Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.
Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno. Según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas.
Hay, por lo tanto, dos posibilidades:
1ª. Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre..
2ª. Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele.
¿Qué posibilidad es la verdadera?
Si aceptamos lo que me dijo Teresa en mi primer año de carrera (hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera.
Doy por tanto como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido... dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino y amoroso, lo que explica por qué, anoche, Teresa no paraba de gritar: *¡Oh Dios mío!*
Dicho estudiante fue el único que sacó 'sobresaliente'....
No te tomes la vida tan en serio; al fin y al cabo no saldrás vivo/@ de ella.
El infierno ya lo vivimos aqui en la tierra.
De: Carlos Aurelio Caldito Aunión
miércoles 15 de febrero de 2012
lunes 16 de enero de 2012
Poema cherokee a un amigo muerto
No te pares al lado de mi tumba y solloces.
No estoy ahí, no duermo.
Soy un millar de vientos que soplan
y sostienen las alas de los pájaros.
Soy el destello del diamante sobre la nieve.
Soy el reflejo de la luz sobre el grano maduro,
soy la semilla y la lluvia benévola de otoño.
Cuando despiertas en la quietud de la mañana,
soy la suave brisa repentina que juega con tu pelo.
Soy las estrellas que brillan en la noche.
No te pares al lado de mi tumba y solloces.
No estoy ahí, no he muerto.
No estoy ahí, no duermo.
Soy un millar de vientos que soplan
y sostienen las alas de los pájaros.
Soy el destello del diamante sobre la nieve.
Soy el reflejo de la luz sobre el grano maduro,
soy la semilla y la lluvia benévola de otoño.
Cuando despiertas en la quietud de la mañana,
soy la suave brisa repentina que juega con tu pelo.
Soy las estrellas que brillan en la noche.
No te pares al lado de mi tumba y solloces.
No estoy ahí, no he muerto.
miércoles 21 de diciembre de 2011
Hay sexo después de la muerte?
Hay sexo después de la muerte? (Mirá estos esqueletos HOT! )
http://www.lamega.com.co/galeria-calendario-con-radiograf
http://www.lamega.com.co/galeria-calendario-con-radiograf
Un poema de Pablo Neruda
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee, quien no escucha música,
quien no halla encanto en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del habito, repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con desconocidos.
Muere lentamente quien evita una pasión
Y su remolino de emociones,
Aquellas que rescatan el brillo en los ojos
y los corazones decaídos.
Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor,
Quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite al menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy! - ¡Haz hoy!
¡Arriesga hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te olvides de ser feliz!
quien no lee, quien no escucha música,
quien no halla encanto en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del habito, repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con desconocidos.
Muere lentamente quien evita una pasión
Y su remolino de emociones,
Aquellas que rescatan el brillo en los ojos
y los corazones decaídos.
Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor,
Quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite al menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy! - ¡Haz hoy!
¡Arriesga hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te olvides de ser feliz!
sábado 29 de octubre de 2011
Porque tengo la muerte cerca
PORQUE TENGO LA MUERTE CERCA
Por Javier Lombardo ( actor y poeta)
porque tengo la muerte cerca
cualquier sol a mi me alcanza
cualquier lluvia me refresca
... cualquier noche es estrellada
porque tengo la muerte cerca
la tempestad es bienvenida
el viento sopla canciones
y los truenos melodías
porque tengo la muerte cerca
cualquier mujer es Julieta
y aunque sea por un rato
soy un Romeo berreta
porque tengo la muerte cerca
celebro hasta las desgracias
bendigo todos los males
llevo mi cruz con audacia
porque tengo la muerte cerca
sé que el ayer es ausencia
mañana puedesernunca
y hoyporhoy es lo que cuenta
porque tengo la muerte cerca
este dolor es también
campana que me despierta
es la sombra que me aclara
es ese error que me acierta
y si hay algo que aprendí
es que todo es agua fresca
que se escurre entre dedos
y aunque vos creas que no
y hagas planes de ida y vuelta
es hora de que lo sepas
tu muerte como la mía
esta ahí nomás
y te espera
Por Javier Lombardo ( actor y poeta)
porque tengo la muerte cerca
cualquier sol a mi me alcanza
cualquier lluvia me refresca
... cualquier noche es estrellada
porque tengo la muerte cerca
la tempestad es bienvenida
el viento sopla canciones
y los truenos melodías
porque tengo la muerte cerca
cualquier mujer es Julieta
y aunque sea por un rato
soy un Romeo berreta
porque tengo la muerte cerca
celebro hasta las desgracias
bendigo todos los males
llevo mi cruz con audacia
porque tengo la muerte cerca
sé que el ayer es ausencia
mañana puedesernunca
y hoyporhoy es lo que cuenta
porque tengo la muerte cerca
este dolor es también
campana que me despierta
es la sombra que me aclara
es ese error que me acierta
y si hay algo que aprendí
es que todo es agua fresca
que se escurre entre dedos
y aunque vos creas que no
y hagas planes de ida y vuelta
es hora de que lo sepas
tu muerte como la mía
esta ahí nomás
y te espera
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martes 24 de mayo de 2011
Obsesión por las calaveras con moño
http://www.facebook.com/media/set/?set=a.10150204313486225.314255.649046224
Alejandra Pizarnik o la apología del suicidio
Detesto el endiosamente de los suicidas, que hace que un acto egocéntrico,cobarde y vano luzca romántico y heroico...¡lo heroico es vivir!-. No lean esto:
Flora Alejandra Pizarnik no estaba sola, alguien temblaba a su lado, justo como lo trazó en un poema, alguien que escribía con ese temor irrefutable de la locura, de conquistar su lenguaje. Y no le fue nada sencillo llegar a versos de amor cuando en su propia vida carecía de él, o de lograr páginas y páginas manchadas de verdadera melancolía. Fue, tal vez, esa mezcla de honestidad, ensueño y disciplina lo que la convirtió en una de las grandes poetas latinoamericanas del siglo xx.
Pizarnik abandonó a Flora en la infancia y empezó a susurrarse “Alejandra, por nada del mundo quisiera estar en otra parte ni en otro ser”. Sólo ella sabía dejarse con tanto dolor a la prosa. El humo del cigarrillo la acompañaba y jugaba la rueda sobre su cabeza. El insomnio la poseía. La loca y la cuerda se peleaban en una sola mujer. Buenos Aires, donde nació y creció, era su plaza de estudio.
¿Y qué tal si el mundo la conociera más allá de sus poemas y ensayos publicados? ¿Qué nos diría esa Alejandra desahogada en las páginas de un diario que la acompañó durante 17 años de los 36 que vivió?
Sólo hasta el año pasado 20 cuadernos manuscritos y seis legajos de hojas mecanografiadas que conformaban su diario fueran publicados por la editorial Lumen. Seguro tenían que pasar muchos años después de su muerte para que este pliego de quejas, de volar psicológico, de búsqueda de una prosa, fuera valorado sin juzgamientos.
Alejandra tenía 17 cuando empezó a escribir sus angustias, sus anhelos, sus ‘invisibilidades’, como ella misma decía. Según Ana Becciu, la editora de estos diarios, su importancia radica en que la poeta revela su método de escritura, siembra frases, imágenes y palabras de las que nacerán sus primeros poemas. Estas hojas fueron, además, un espacio para edificar reglas morales, formas de vida, reflexiones literarias y revelar sus pesadillas. Lo surrealista empezó a definir su estilo.
Son pocos los autores latinoamericanos que se arriesgan a llevar un diario. Es, más bien, una costumbre europea y norteamericana. La misma Pizarnik era lectora asidua de los diarios de Katherine Mansfield, Virginia Woolf y Franz Kafka, en los que vio un espejo de su miedo a dejar todo por hacer y la conciencia de su talento.
También había espacio para los pequeños placeres: las violetas, mirar los barcos desde un puente por la noche, el lejano silbato del tren, el aroma seco del tabaco.
El amor también la consumía. Se prometía con frecuencia no entregarse a él so pena de perder tiempo que bien podría usar en la lectura de lúcidos autores o en su propia escritura. Sin embargo, confesaba, la noche no le perdonaba la soledad y la maldecía con un fuerte furor sexual.
Alejandra, la tartamuda, la criatura indefensa, vivió en París entre 1960 y 1964, donde se hizo buena amiga de Julio Cortázar, Octavio Paz y Rosa Chacel. De hecho, a Cortázar le prometió corregir Rayuela antes de su publicación, algo que nunca hizo. Pero el Cronopio Mayor la seguía queriendo y fue una voz de aliento en momentos en los que ella parecía despedirse prematuramente de la vida:
"No te quiero así, yo te quiero viva, burra (…) y date cuenta que te estoy hablando del lenguaje mismo del cariño y la confianza –y todo eso, carajo, está del lado de la vida y no de la muerte-”.
Fue él quien la llamó “pasajera obstinada de la ausencia” en un poema póstumo.
"He descubierto que cuando no estoy angustiada, no soy", parecía responderle Pizarnik. A ella le interesaba el reconocimiento. Soñaba con tener escritos póstumos colmando los kioscos de cada esquina de Buenos Aires. Se quería muerta para ser admirada, para vivir en la inmortalidad de las palabras, por su anhelo de trascender, para curarse de la tristeza.
Tenía 36 años, cientos de poemas rotos y una prolífica obra. El 25 de septiembre de 1972, en su apartamento de la calle Montevideo (Buenos Aires), se preparó un coctel de barbitúricos, maquilló a sus muñecas para la ocasión y escribió en una pizarra: “No quiero ir más que hasta el fondo”.
Mañana
me vestirán con cenizas al alba,
me llenarán la boca de flores,
Aprenderé a dormir
en la memoria de un muro,
en la respiración
de un animal que sueña.
A.P.
*Laura Juliana Muñoz es periodista de la Universidad Javeriana. Ha escrito para El Espectador, ADN, Revista Credencial, Ciudad Viva, entre otras publicaciones. Cuando no se trata de crónicas y reportajes, ocupa su tiempo en poesía y cuento erótico (laurajuliana.wordpress.com).
Flora Alejandra Pizarnik no estaba sola, alguien temblaba a su lado, justo como lo trazó en un poema, alguien que escribía con ese temor irrefutable de la locura, de conquistar su lenguaje. Y no le fue nada sencillo llegar a versos de amor cuando en su propia vida carecía de él, o de lograr páginas y páginas manchadas de verdadera melancolía. Fue, tal vez, esa mezcla de honestidad, ensueño y disciplina lo que la convirtió en una de las grandes poetas latinoamericanas del siglo xx.
Pizarnik abandonó a Flora en la infancia y empezó a susurrarse “Alejandra, por nada del mundo quisiera estar en otra parte ni en otro ser”. Sólo ella sabía dejarse con tanto dolor a la prosa. El humo del cigarrillo la acompañaba y jugaba la rueda sobre su cabeza. El insomnio la poseía. La loca y la cuerda se peleaban en una sola mujer. Buenos Aires, donde nació y creció, era su plaza de estudio.
¿Y qué tal si el mundo la conociera más allá de sus poemas y ensayos publicados? ¿Qué nos diría esa Alejandra desahogada en las páginas de un diario que la acompañó durante 17 años de los 36 que vivió?
Sólo hasta el año pasado 20 cuadernos manuscritos y seis legajos de hojas mecanografiadas que conformaban su diario fueran publicados por la editorial Lumen. Seguro tenían que pasar muchos años después de su muerte para que este pliego de quejas, de volar psicológico, de búsqueda de una prosa, fuera valorado sin juzgamientos.
Alejandra tenía 17 cuando empezó a escribir sus angustias, sus anhelos, sus ‘invisibilidades’, como ella misma decía. Según Ana Becciu, la editora de estos diarios, su importancia radica en que la poeta revela su método de escritura, siembra frases, imágenes y palabras de las que nacerán sus primeros poemas. Estas hojas fueron, además, un espacio para edificar reglas morales, formas de vida, reflexiones literarias y revelar sus pesadillas. Lo surrealista empezó a definir su estilo.
Son pocos los autores latinoamericanos que se arriesgan a llevar un diario. Es, más bien, una costumbre europea y norteamericana. La misma Pizarnik era lectora asidua de los diarios de Katherine Mansfield, Virginia Woolf y Franz Kafka, en los que vio un espejo de su miedo a dejar todo por hacer y la conciencia de su talento.
También había espacio para los pequeños placeres: las violetas, mirar los barcos desde un puente por la noche, el lejano silbato del tren, el aroma seco del tabaco.
El amor también la consumía. Se prometía con frecuencia no entregarse a él so pena de perder tiempo que bien podría usar en la lectura de lúcidos autores o en su propia escritura. Sin embargo, confesaba, la noche no le perdonaba la soledad y la maldecía con un fuerte furor sexual.
Alejandra, la tartamuda, la criatura indefensa, vivió en París entre 1960 y 1964, donde se hizo buena amiga de Julio Cortázar, Octavio Paz y Rosa Chacel. De hecho, a Cortázar le prometió corregir Rayuela antes de su publicación, algo que nunca hizo. Pero el Cronopio Mayor la seguía queriendo y fue una voz de aliento en momentos en los que ella parecía despedirse prematuramente de la vida:
"No te quiero así, yo te quiero viva, burra (…) y date cuenta que te estoy hablando del lenguaje mismo del cariño y la confianza –y todo eso, carajo, está del lado de la vida y no de la muerte-”.
Fue él quien la llamó “pasajera obstinada de la ausencia” en un poema póstumo.
"He descubierto que cuando no estoy angustiada, no soy", parecía responderle Pizarnik. A ella le interesaba el reconocimiento. Soñaba con tener escritos póstumos colmando los kioscos de cada esquina de Buenos Aires. Se quería muerta para ser admirada, para vivir en la inmortalidad de las palabras, por su anhelo de trascender, para curarse de la tristeza.
Tenía 36 años, cientos de poemas rotos y una prolífica obra. El 25 de septiembre de 1972, en su apartamento de la calle Montevideo (Buenos Aires), se preparó un coctel de barbitúricos, maquilló a sus muñecas para la ocasión y escribió en una pizarra: “No quiero ir más que hasta el fondo”.
Mañana
me vestirán con cenizas al alba,
me llenarán la boca de flores,
Aprenderé a dormir
en la memoria de un muro,
en la respiración
de un animal que sueña.
A.P.
*Laura Juliana Muñoz es periodista de la Universidad Javeriana. Ha escrito para El Espectador, ADN, Revista Credencial, Ciudad Viva, entre otras publicaciones. Cuando no se trata de crónicas y reportajes, ocupa su tiempo en poesía y cuento erótico (laurajuliana.wordpress.com).
sábado 21 de mayo de 2011
viernes 20 de mayo de 2011
Chiste negro
"Quiero morir de un modo plácido y dulce como murió mi padre ,y no gritando desesperada como los 238 pasajeros del avion que él piloteaba. "
jueves 19 de mayo de 2011
Expo Funeral 2011
http://www.lapatilla.com/site/2011/05/19/estas-son-las-urnas-y-tumbas-de-lo-last-fotos/
http://www.lapatilla.com/site/2011/05/19/expo-funeral-2011-fotos/
Expo Funeral 2011 (Fotos)
mayo 19, 2011 8:35 am
Publicado en: Curiosidades, Internacionales, Titulares
200Compartir1 14En Hong Kong comenzó Expo Funeral Asia 2011, que estará abierta al público del 19 al 21 de mayo. Cuenta con la participación de expositores de 13 países, que presentan las últimas novedades en urnas para grandes y chicos, cajas para las cenizas, lápidas y relicarios de ADN. Los asiáticos parecen disfrutar de este “contacto” con la muerte , según estas fotos de la agencia Efe.
http://www.lapatilla.com/site/2011/05/19/expo-funeral-2011-fotos/
Expo Funeral 2011 (Fotos)
mayo 19, 2011 8:35 am
Publicado en: Curiosidades, Internacionales, Titulares
200Compartir1 14En Hong Kong comenzó Expo Funeral Asia 2011, que estará abierta al público del 19 al 21 de mayo. Cuenta con la participación de expositores de 13 países, que presentan las últimas novedades en urnas para grandes y chicos, cajas para las cenizas, lápidas y relicarios de ADN. Los asiáticos parecen disfrutar de este “contacto” con la muerte , según estas fotos de la agencia Efe.
martes 17 de mayo de 2011
'El paraíso es un cuento de hadas', asegura Stephen Hawking
'El paraíso es un cuento de hadas', asegura Stephen Hawking
Por: EFE | 10:45 a.m. | 16 de Mayo del 2011
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/ciencia/stephen-hawking_9362985-4
El reconocido científico británico dice que esa idea es un invento de gente que le teme a la muerte.
Así lo afirmó el científico más destacado del Reino Unido en una entrevista publicada este lunes en el periódico británico 'The Guardian', en la que vuelve a poner énfasis en su rechazo a las creencias religiosas y considera que no hay nada después del momento en que el cerebro deja de funcionar.
Hawking resalta que su enfermedad -la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)- le ha llevado a disfrutar más de la vida, a pesar de las dificultades que ello implica, ya que el mal que padece es neurodegenerativo, progresivo y le impide moverse y hablar.
"He vivido con la perspectiva de una muerte prematura durante los últimos 49 años. No tengo miedo de morir, pero no tengo prisa por morirme. Es mucho lo que quiero hacer antes", dijo el científico.
"Yo considero al cerebro como un computador que dejará de funcionar cuando fallen sus componentes. No hay paraíso o vida después de la muerte para los computadores que dejan de funcionar. Ese es un cuento de hadas de personas que le tienen miedo a la oscuridad", señaló el ex catedrático de Matemáticas Aplicadas y Física Teórica de la Universidad de Cambridge.
En su entrevista, Hawking, de 69 años, destaca la importancia de disfrutar la vida y hacer cosas buenas y se refiere también a las pequeñas fluctuaciones cuánticas, que en el comienzo del universo fueron las "semillas" que dieron paso a la formación de las galaxias, las estrellas y la vida humana.
"La ciencia predice que distintos tipos de universo serán creados de la nada y de manera espontánea", agregó. El científico, que habla con la ayuda de un sintetizador de voz, sugiere que sería posible descifrar nuestros orígenes con instrumentos modernos, que podrían ayudar a detectar antiguas huellas en la luz espacial dejada en los primeros momentos de la formación del universo.
Hawking, a quien en 1989 le fue concedido el premio Príncipe de Asturias de la Concordia, ha trabajado toda su vida para desentrañar las leyes que gobiernan el universo.
Junto a su colega Roger Penrose mostró que la teoría de la relatividad de Albert Einstein implica que el espacio y el tiempo han de tener un principio, que denomina big bang, y un final dentro de los agujeros negros.
Londres (EFE
Por: EFE | 10:45 a.m. | 16 de Mayo del 2011
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/ciencia/stephen-hawking_9362985-4
El reconocido científico británico dice que esa idea es un invento de gente que le teme a la muerte.
Así lo afirmó el científico más destacado del Reino Unido en una entrevista publicada este lunes en el periódico británico 'The Guardian', en la que vuelve a poner énfasis en su rechazo a las creencias religiosas y considera que no hay nada después del momento en que el cerebro deja de funcionar.
Hawking resalta que su enfermedad -la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)- le ha llevado a disfrutar más de la vida, a pesar de las dificultades que ello implica, ya que el mal que padece es neurodegenerativo, progresivo y le impide moverse y hablar.
"He vivido con la perspectiva de una muerte prematura durante los últimos 49 años. No tengo miedo de morir, pero no tengo prisa por morirme. Es mucho lo que quiero hacer antes", dijo el científico.
"Yo considero al cerebro como un computador que dejará de funcionar cuando fallen sus componentes. No hay paraíso o vida después de la muerte para los computadores que dejan de funcionar. Ese es un cuento de hadas de personas que le tienen miedo a la oscuridad", señaló el ex catedrático de Matemáticas Aplicadas y Física Teórica de la Universidad de Cambridge.
En su entrevista, Hawking, de 69 años, destaca la importancia de disfrutar la vida y hacer cosas buenas y se refiere también a las pequeñas fluctuaciones cuánticas, que en el comienzo del universo fueron las "semillas" que dieron paso a la formación de las galaxias, las estrellas y la vida humana.
"La ciencia predice que distintos tipos de universo serán creados de la nada y de manera espontánea", agregó. El científico, que habla con la ayuda de un sintetizador de voz, sugiere que sería posible descifrar nuestros orígenes con instrumentos modernos, que podrían ayudar a detectar antiguas huellas en la luz espacial dejada en los primeros momentos de la formación del universo.
Hawking, a quien en 1989 le fue concedido el premio Príncipe de Asturias de la Concordia, ha trabajado toda su vida para desentrañar las leyes que gobiernan el universo.
Junto a su colega Roger Penrose mostró que la teoría de la relatividad de Albert Einstein implica que el espacio y el tiempo han de tener un principio, que denomina big bang, y un final dentro de los agujeros negros.
Londres (EFE
sábado 14 de mayo de 2011
Dos chistes que se ríen de la muerte ...en la revista de un avión
Volando e Colombia a Ecuador en Aerogal, me topé en la revista de la linea aerea estilo Galapagos con estos dos maravillos dibujos de mi amigo Xavier Bonilla , que firma Bonil, donde se ríe de la muerte. Y me pareció muy valiente de parte de Aero Gal que publique tan maravilloso humor allí donde la gente más teme irse a pique : un avión. ¡¡¡Bravo Bonil!!!!
miércoles 4 de mayo de 2011
lunes 2 de mayo de 2011
Programación de Mayo del Nuevo canal de televisión por cable : " Ánimas Planet"

Una nueva señal de cable te cuenta todo acerca del Más Allá :
ÁNIMAS PLANET entra con sus camaras en el Purgatorio, en el Cielo y en el Infierno, y en la vbidas intima de las ánimas más célebres .
En MAYO:
Lunes : ULTIMA PARADA : ¿Tu suegra esta en el cielo,como dice tu cuñada , o en el infierno, como te parece a ti? Y en tal caso, ¿ adonde te convendrá ir al morir?
Martes : EL IDIOMA ESPIRITUAL: ¿Que idioma hablan las almas? ¿ Inglés, latín , esperanto o transmision de pensamientos?
Miercoles : MORIR JOVEN . ¿Conviene, porque te recuerdan fresco? ¿ O no conviene, porque no has llegado a hacer suficientes buenas acciones? ¿ Que aspecto tienes en el mas alla? Si mueres viejo ...¿ Te vera de 90 por toda la eternidad? Como escribir u libro y convenrtilo en best seller por meter la cabeza en el horno.
Jueves: PASEO POR EL CIELO : Como caminar sobnre las nubes y esquivar meteoritos. Qué hacer si hay tornados y huracanes . Como sacar turno para ver a Dios o al menos, al santo de tu devoción.
VIERNES : E.T. CALL HOME : Una vez muerto , ¿cómo te comunicas sin celular ni mails? ¿ Como enviar señales a casa que no sean tan equiviocas como " la foto se cayó a mis pies por casualidad" o " senti un ruido en la habitación de Jorge, pero seguro que fue el gato"?
SABADOS : LOS MUERTOS MEJORAN : Nada mejor que morirse para que empiecen a hablar bien de ti .
DOMINGOS : NO TAN MUERIOS : Entrevistas exclusivas con Osama Bin laden, Yabrán y marcianos tripulantes de OVNIS varios , que parecen en el Más Allá , pero están en el Más Acá.
y Los Sabados a la mañana :
GRAN HERMANO : Un reality show con Hitler, Gandhi, Einstein ,Marilyn Monroe, Benazir Bhutto, Simone de Beauvoir, Rodrigo Bueno, La Madre Teresa de Calcutta, Borges y Colón. En este episodio : ¿ Hitler está nominado?
Ana von Rebeur presenta su ultimo libro en Ecuador

Ecuatorianas : Estaré firmando mis libros el 10 de Mayo en Libro Expres del Quicentro a las 18h30, y el 11 será la presentación de " Todas Brujas : las Ventajas de ser mala" a las 19h00 en el teatro CCI.
El miercoles 11 a las 18 ha dare una charla en El teatro del Centro Comercial Iñaquito: " Mujer moderna y valiente : descubre tu rol en el siglo XXI"
http://todasbrujas.blogspot.com
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jueves 28 de abril de 2011
Eckhart Tolle, autor de " El poder del ahora" , comenta sobre al vida eterna
¿Has llegado a alguna conclusión de lo que hay después de la muerte?
De algún modo, casi puedo decir que he muerto ya porque si no estás identificado con la forma, lo que queda es lo eterno que no tiene forma. Entrar en eso conscientemente es encontrar la muerte antes de que la muerte te encuentre a ti (risas) y si entras ya en la dimensión que no tiene forma y has entrado en la muerte, te das cuenta de que lo que llamamos muerte en realidad es la vida, es la vida sin forma. La muerte es solamente la disolución de la forma y queda la vida, o lo que Jesús llama “vida eterna”. Por eso la muerte, incluso la muerte que sucede cerca de ti cuando se muere alguien, es siempre una posibilidad de realización espiritual. Detrás de cada muerte se esconde la gracia.
Entonces, ¿para qué estamos aquí?
Estamos aquí para que la conciencia pueda florecer a través de esta forma y entrar en el mundo de las formas para transformarlo. El propósito de la vida, en lo profundo, es ser como una puerta para la dimensión sin forma, que entonces entra en el mundo de las formas y convierte el mundo en algo que ya no es hostil.
¿Cómo es un día ordinario en tu vida?
Muy simple. Yo pienso relativamente poco. En la vida diaria, si estoy con una persona, la escucho hasta que las palabras surjan, o si estoy en la calle comprando también tengo pocos pensamientos y reacciones. Las situaciones son como son. La vida es muy simple. Muy pocas veces pienso en el pasado y la atención está en la simplicidad. El momento presente siempre es bastante simple porque es solamente eso. La consciencia está en la simplicidad del momento presente. Hay paz incluso si algo no va bien. No llevo encima una identidad. Por ejemplo, en la enseñanza espiritual, la gente me llama maestro espiritual y ellos piensan que es mi identidad pero yo lo veo simplemente como una función. Cuando estoy con un grupo de personas y estoy hablando, entonces soy el maestro espiritual, pero en el momento en que salgo de la sala dejo de ser el maestro espiritual inmediatamente y solamente hay una consciencia abierta que no lleva una imagen de quien soy. Porque cada imagen que llevas te va a conducir al sufrimiento. Voy por la calle sin ser nadie en particular, simplemente un espacio consciente. Das un paseo no como una persona sino como un espacio consciente, o estás tomando un café no como una persona, pensando en tu historia personal, simplemente como un espacio consciente, sin llevar las constantes definiciones de quien soy o hablándome de mi vida con esa voz interior que me cuenta cosas de mi vida: “no estoy contento con mi vida” o cosas así que son cuentos, pensamientos. (risas) Estas complicaciones, afortunadamente, no las tengo. (risas)
De algún modo, casi puedo decir que he muerto ya porque si no estás identificado con la forma, lo que queda es lo eterno que no tiene forma. Entrar en eso conscientemente es encontrar la muerte antes de que la muerte te encuentre a ti (risas) y si entras ya en la dimensión que no tiene forma y has entrado en la muerte, te das cuenta de que lo que llamamos muerte en realidad es la vida, es la vida sin forma. La muerte es solamente la disolución de la forma y queda la vida, o lo que Jesús llama “vida eterna”. Por eso la muerte, incluso la muerte que sucede cerca de ti cuando se muere alguien, es siempre una posibilidad de realización espiritual. Detrás de cada muerte se esconde la gracia.
Entonces, ¿para qué estamos aquí?
Estamos aquí para que la conciencia pueda florecer a través de esta forma y entrar en el mundo de las formas para transformarlo. El propósito de la vida, en lo profundo, es ser como una puerta para la dimensión sin forma, que entonces entra en el mundo de las formas y convierte el mundo en algo que ya no es hostil.
¿Cómo es un día ordinario en tu vida?
Muy simple. Yo pienso relativamente poco. En la vida diaria, si estoy con una persona, la escucho hasta que las palabras surjan, o si estoy en la calle comprando también tengo pocos pensamientos y reacciones. Las situaciones son como son. La vida es muy simple. Muy pocas veces pienso en el pasado y la atención está en la simplicidad. El momento presente siempre es bastante simple porque es solamente eso. La consciencia está en la simplicidad del momento presente. Hay paz incluso si algo no va bien. No llevo encima una identidad. Por ejemplo, en la enseñanza espiritual, la gente me llama maestro espiritual y ellos piensan que es mi identidad pero yo lo veo simplemente como una función. Cuando estoy con un grupo de personas y estoy hablando, entonces soy el maestro espiritual, pero en el momento en que salgo de la sala dejo de ser el maestro espiritual inmediatamente y solamente hay una consciencia abierta que no lleva una imagen de quien soy. Porque cada imagen que llevas te va a conducir al sufrimiento. Voy por la calle sin ser nadie en particular, simplemente un espacio consciente. Das un paseo no como una persona sino como un espacio consciente, o estás tomando un café no como una persona, pensando en tu historia personal, simplemente como un espacio consciente, sin llevar las constantes definiciones de quien soy o hablándome de mi vida con esa voz interior que me cuenta cosas de mi vida: “no estoy contento con mi vida” o cosas así que son cuentos, pensamientos. (risas) Estas complicaciones, afortunadamente, no las tengo. (risas)
martes 26 de abril de 2011
Lo esencial es no temer nada

En la lápida de Jorge Luis Borges, en Gonebra, se lee un epitafio en inglés antiguo ’And ne forhtedon na’ ("Y sin temer nada")
El 14 de junio de 1986, el polémico aunque siempre genial autor fue enterrado en la pequeña necrópolis, la única que data de la Edad Media, en la orilla izquierda del río Ródano y donde está acompañado de las osamentas de nobles, diplomáticos y consejeros de Estado.
La tumba de Borges, con el número 735 posee una pequeña cruz de Gales y la inscripción “1899/ 1986” en la piedra que se levanta al ras de la tierra. El epitafio antes mencionado está escrito en inglés antiguo que él conoció bien en vida, proviene de un poema épico intitulado “La batalla de Maldon”, en el que un guerrero arenga a sus hombres antes de morir peleando contra invasores vikingos en Essex, Inglaterra, en el siglo X.
Creo que es una maravillosa manera de dejar sentada la síntesis de lo esencial en la experiencia de un hombre que sabia mucho del alma humana : Lo más importante es no temer nada .
jueves 21 de abril de 2011
Cuando la muerte no te quiere
Revista Viva. Domingo 13 de enero de 2002.
Una historia del Holocausto.
Pasajero de una pesadilla
Por Marta Platía.
Hace sólo quince años que Edgar Wildfeuer, de 74, dejó de soñar con la muerte. El único sobreviviente de Auschwitz que vive en la ciudad de Córdoba dice que sus noches sin pesadillas son su verdadera victoria. Su completo triunfo sobre el horror nazi que acabó con toda su familia y le borró la sonrisa por décadas enteras.
Ahora, en su apacible casa del barrio Alta Córdoba, parece un vecino más. Nada indica que detrás de la puerta blanca de la calle Cervantes al 700, se agazape, intacta, la historia de un hombre que logró arrancarle su vida a la muerte de los campos de concentración nazis de Plaszow –el mismo de La lista de Schindler– Auschwitz, Mauthausen, Melk y Ebensee.
Nada, salvo el desesperado abismo de sus ojos azules cuando recuerda esos años. Nada, si no fuera por el número que todavía lleva grabado en su brazo izquierdo: 174.189. “Me lo tatuaron apenas entré a Auschwitz, en 1944”, resuella, y lo muestra con la dignidad sin abatir de su metro ochenta de estatura.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Edgar Marek era apenas un chico de 15 años. Su papá, Mauricio era un próspero ingeniero ferroviario en Cracovia, la antigua capital de Polonia, y nada faltaba en el hogar adonde los Wildfeuer –luego del nacimiento de Edgar, el 6 de mayo de 1924, en Czorsztyn—se habían mudado.
A don Edgar se le llenan los ojos de luz cuando se recuerda, niño y feliz, deslizándose con su trineo por la nieve, jugando al fútbol con sus amigos, o patinando, hasta caer rendido “y con las mejillas que latían coloradas”, sobre el hielo de los lagos helados.
“Mi familia no era muy religiosa, pero manteníamos las tradiciones judías. Cuando comenzó la discriminación, mi papá no pudo tolerar los malos tratos, las medidas antisemitas, y decidió escapar”.
El refugio, la casa de su abuelo en Podhuba: “Nos fugamos escondidos en una camioneta. Temblando de miedo de que nos descubrieran. Pero llegamos. Ahí tuvimos un tiempo de paz junto al abuelo, con una tía, su esposo y su hijo de 10 años. Estuvimos a salvo algunos años junto con mi madre –rememora Wildfeuer en su castellano de hierro–, pero todo eso se terminó el 13 de agosto de 1942”.
Ese día los alemanes tomaron la aldea y asesinaron a todos. “Cuando volví no quedaba nadie vivo. No puedo explicar todavía lo que sentí al ver a toda mi gente muerta. Yo también me morí ahí. Yo, o el que era hasta ese día”.
Edgar se salvó de la masacre porque había conseguido trabajo en una empresa que construía caminos. Sabía alemán y era joven. El capataz nazi lo consideraba útil para que le llevara la correspondencia y le trajera su comida. “Todos los días a las doce yo iba en su bicicleta al puesto de gendarmería a traerle su comida. En eso estaba cuando la patrulla de la SS que mató a todos me encontró en el camino. Para que el capataz no se queda sin comer y sin su bicicleta, no me asesinaron. Cuando pude volver a mi casa encontré a todos muertos. Pasó mucho tiempo hasta que fui consciente de lo que me había pasado: me había quedado solo en el mundo”.
Edgar huyó de los alemanes y se refugió con unos antiguos amigos de su padre en el guetto de NowyTarg. Pero el respiro no le duró mucho: los supuestos amigos lo enviaron al campo de trabajo de Rabka “para no tener problemas”. El muchacho se llenó de amargura y desconfianza: “La guerra tenía esas cosas y yo las estaba aprendiendo con la piel. Rabka terminaba con tus fuerzas. Pero yo era joven y podía trabajar picando piedras. Después, me trasladaron al ghetto de Cracovia y de allí, a Plaszow”.
-El campo donde estaban los judíos de Schindler…
-Sí, y donde el comandante Amón Goeth mataba por el gusto de matar. Era terrible y sanguinario. En la película (La lista de Schindler) Spielberg lo humaniza en su trato con la sirvienta. Y tal vez fue así con ella, pero en el campo era como un demonio: disparaba sin piedad y a cualquiera le podía tocar. Allí, como en los demás campos, sobreviví porque tuve suerte. Si hasta me dispararon y no salieron las balas.
-¿Cómo fue eso?
-Formaba parte de una cuadrilla que picaba rocas para pavimentar los caminos. Trabajábamos hasta 16 horas diarias con temperaturas bajísimas. Y un día, por el cansancio, el hambre y el frío, me dormí arriba de ese montón de piedras. Pasó un guardia y me gatilló varias veces en el cráneo. Ese sonido me despertó y pensé que ahí terminaba todo. Pero las balas no salieron. Parece que la pistola estaba congelada. Me pegó con el arma y se fue. Ese día volví a nacer.
-Primero la comida del capataz, luego un revólver atorado, es usted una sucesión de milagros…
-Es que para sobrevivir había dos cosas fundamentales: Tener suerte y querer vivir. Tener voluntad de no morirse. Y no deprimirse. Nunca.
-¿Pero cómo no deprimirse con semejante situación?
-Había que esforzarse. No pensar –dice firme, golpeándose las rodillas con las pesadas palmas de sus manos–. Pensar podía matarte. Yo creo que a mí tal vez me ayudó ser joven y estar tan solo. No era fácil de quebrar. Recuerdo a Auschwitz llegaban familias enteras de judíos holandeses. Les quitaban todo. Los separaban de sus seres queridos, y los llevaban a que miraran el humo que salía por las chimeneas de los crematorios. Y les decían: “¿Ves ese humo? Allí van tus hijos y tu mujer”. Entonces, lógico, esa gente caía en la desesperación, se deprimía y no tardaba mucho en morir.
En su tácito manual de sobreviviente, la mirada tiene todo un capítulo: “Era fundamental no mirar a los nazis. No mirarlos para no ser visto. Ser invisible. Todos esos años ser invisible fue una de mis obsesiones”, revela este hombre que recorrió todos los infiernos tratando de que los demonios no posaran sus ojos en él. Un hombre de rostro bello y mirada azul que parece saberlo todo sobre la vida y la muerte.
“Nunca, jamás mirar a los capos a los a los ojos. Tratar de no sobresalir. Mientras menos contacto y más desapercibido, mayores posibilidades de sobrevivir” repite como para sí mismo, y recuerda el caso de un compañero suyo. El chico amaneció con dolor de muelas y tuvo la peregrina idea de envolverse la cabeza con una bufanda. Cuando pasó el jefe del campo, el verlo y hacer tiro al blanco, fue todo uno.
Edgar contempla el horror en los ojos de esta cronista, pero no da tregua. El cree que nada de esto debe ser olvidado y por eso, dice, habla. Sin piedad. Ni siquiera para él.
“Es difícil describir lo que era Auschwitz –se esfuerza–. Era un mundo aparte. Una creación terrorífica. Como de ciencia ficción. Un lugar del que se salía únicamente por la chimenea del crematorio. La grasa humana convertida en jabón, y las cenizas de los cuerpos usada de pavimento en las calles…”.
Cuando los aliados comenzaron la ofensiva final, en enero de 1945, los alemanes decidieron evacuar Auschwitz. En el medio del caos por la evacuación, Edgar y sus compañeros se colaron en un depósito y lograron hacerse de algo de ropa y zapatos para soportar la que, intuían, sería una marcha agónica. “Yo agarré una frazada y dos zapatos de distintas hormas. No un par, sino dos zapatos. Me dijeron que uno era del ejército húngaro, y el otro del eslovaco. No sé si era cierto, pero me salvaron la vida”. Los zapatos de Edgar. Se mira los pies como si todavía pudiera verlos.
“Eran un asunto de vida o muerte –enfatiza con el rostro ensombrecido–. Todos sabíamos que los que no tuvieran un buen calzado moriría con los pies congelados. Era enero. Nevaba y hacía 20 grados bajo cero. Los nazis nos llevaron a punta de fusil a pie, durante cuatro días y cuatro noches rumbo a Austria. Después supimos que era a Mauthausen. En el camino nos bombardeaban los rusos. Yo iba casi al último y podía ver cómo las tropas de la SS iban matando a la gente que no podía seguir por sus pies congelados. El camino estaba sembrado de cadáveres. Muchos otros sólo tenían zuecos de madera y lona arriba. La nieve se les pegaba a la madera. Se ampollaban los pies. Se infectaban. Los asesinaban. Si yo no hubiera tenido esos zapatos, seguro que también me moría”.
Desde la marcha de la muerte, Edgar –que a esa altura pesaba un poco más de 40 kilos—llegó a Mauthausen, y de allí pasó a Melk: “Un campo infecto, lleno de piojos”, donde cavó túneles en las montañas bajo el bombardeo de la aviación aliada hasta que en abril del 45 los rusos tomaron Viena. Entonces el muchacho y sus dos zapatos (“uno tenía la punta redondeada; el otro, cuadrada”) fueron a dar a una barcaza de transporte de carbón que, por el Danubio, los dejó en Linz. Al desembarco le siguieron otros cuatro días de marcha forzada montaña arriba. Sin nada que comer. Con los fusiles nazis apuntando, matando a los más débiles, hasta que llegaron a Ebensee, en los Alpes austríacos.
“Allí viví el colmo del sufrimiento. Hacíamos túneles en las montañas de piedra con explosivos y, claro está, sin ninguna protección. Morían de a cientos. Por toda comida, cada día nos daban un litro de agua con cáscaras de papas y un octavo de pan que, como parecía aserrín, había que recogerlo con la gorra. Pero el miedo era insoportable. Nos dábamos cuenta de que ellos estaban perdiendo la guerra y que ya no les importaba nada. Nos decían, a cada rato, que nos matarían a todos”.
Edgar, el hombre que es ahora, habla como si esta cronista ya no estuviera a su lado. Relata en voz alta. Como si todas las imágenes del horror hubieran cobrado vida en el living quieto de su casa de puerta blanca.
Edgar recuerda: “Uno de los últimos días, mientras estábamos formados en la plaza, salió de las oficinas del campo un muchacho luxemburgués y nos gritó con toda su fuerza que no entráramos a los túneles ese día. Que los nazis pensaban volarlos con nosotros adentro. Ese chico nos salvó la vida. Lo mataron en el acto”.
El fin para los carniceros del Tercer Reich estaba cerca. Las tropas aliadas acampaban a pocos kilómetros y los guardias decidieron huir. “Una mañana nos levantamos y ya no estaban. Nos abandonaron. Estábamos solos, pero ni siquiera teníamos fuerzas para salir de allí”.
Es entonces cuando el día de la liberación resplandece en la memoria de Edgar. Recuerda que esa mañana entró al campo de Ebensee un tanque norteamericano y que, desde lo alto, se asomó el rostro de un soldado negro que miró aterrado la multitud de cadáveres vivientes que había parido la locura hitleriana. “Nunca voy a olvidarme que era 6 de mayo. El día de mi cumpleaños. Ya tenía 21, pero me sentía de 80. Ese día, mi regalo fue la libertad”, dice, y me sonríe la sonrisa más triste que jamás haya visto.
La liberación llevó los 45 kilos de Edgar Wildfeuer a los campos de refugiados que se montaron en Italia. Ya no tenía a nadie por quien regresar a Polonia. “Mi tierra estaba ensangrentada, tomada por los rusos, y ya no quería volver. No tenía a qué ni por quién”. En el taco de la bota del mapa italiano, en Santa María di Leuca, conoció a Sonia Schulman, una polaca de 18 años que, milagrosamente, se había salvado con casi toda su familia. Sólo uno de sus hermanos, León, murió en el campo de exterminio de Stutthoff. “Me enamoré apenas la ví. Ella tenía familiares en Argentina, en Córdoba, y no tardó en embarcarse hacia este país”.
Edgar vivió otros cuatro años de soledad. Se quedó en Italia acompañado por las cartas de Sonia que llegaban, todos los meses, desde las sierras que Edgar añoraba sin conocer. El muchacho aprendió el idioma del Dante e hizo la secundaria en dos años. Ingresó en la facultad de ingeniería y allí peleó sus siguientes batallas hasta que en noviembre de 1949, una carta de Sonia lo embarcó desde Génova a Buenos Aires. En los 14 días de océano, el enamorado se devoró un libro escrito en castellano: “Como ya sabía alemán, idish, italiano y ruso, el español no entró tan difícil”, explica Wildfeuer como si nada.
Córdoba lo recibió en la casa donde todavía vive. Cerca de la Plaza de Alta Córdoba, donde le pidió a Sonia que se casara con él. Por la que todavía hoy este ingeniero jubilado, altísimo y de sonrisa amplia, va a tomar el sol con siete nietos que le dieron sus tres hijos. Don Edgar, como le llaman sus vecinos, suspira largamente y espía la siesta cordobesa por la ventana de su casa nívea. Igual a todas las de la cuadra. Y cuando parece que ya lo ha dicho todo, confiesa que sí. Que sí, que cuando terminó la guerra tuvo vergüenza de haber sobrevivido. “Un enorme cargo de conciencia por vivir”, a pesar de que todos a quienes quiso murieron.
-¿Todavía hoy se siente culpable por estar vivo?
-No, ya no. Me he disculpado a mí mismo. Yo sólo quería sobrevivir. Y ni yo mismo puedo culparme por eso.
Entonces me mira aliviado. Sonriendo su sonrisa triste. Atisbándome desde el fondo de su historia con los ojos azules de ese otro Edgar. El muchacho que fue. Ese que ya no quiere ser invisible.
Una historia del Holocausto.
Pasajero de una pesadilla
Por Marta Platía.
Hace sólo quince años que Edgar Wildfeuer, de 74, dejó de soñar con la muerte. El único sobreviviente de Auschwitz que vive en la ciudad de Córdoba dice que sus noches sin pesadillas son su verdadera victoria. Su completo triunfo sobre el horror nazi que acabó con toda su familia y le borró la sonrisa por décadas enteras.
Ahora, en su apacible casa del barrio Alta Córdoba, parece un vecino más. Nada indica que detrás de la puerta blanca de la calle Cervantes al 700, se agazape, intacta, la historia de un hombre que logró arrancarle su vida a la muerte de los campos de concentración nazis de Plaszow –el mismo de La lista de Schindler– Auschwitz, Mauthausen, Melk y Ebensee.
Nada, salvo el desesperado abismo de sus ojos azules cuando recuerda esos años. Nada, si no fuera por el número que todavía lleva grabado en su brazo izquierdo: 174.189. “Me lo tatuaron apenas entré a Auschwitz, en 1944”, resuella, y lo muestra con la dignidad sin abatir de su metro ochenta de estatura.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Edgar Marek era apenas un chico de 15 años. Su papá, Mauricio era un próspero ingeniero ferroviario en Cracovia, la antigua capital de Polonia, y nada faltaba en el hogar adonde los Wildfeuer –luego del nacimiento de Edgar, el 6 de mayo de 1924, en Czorsztyn—se habían mudado.
A don Edgar se le llenan los ojos de luz cuando se recuerda, niño y feliz, deslizándose con su trineo por la nieve, jugando al fútbol con sus amigos, o patinando, hasta caer rendido “y con las mejillas que latían coloradas”, sobre el hielo de los lagos helados.
“Mi familia no era muy religiosa, pero manteníamos las tradiciones judías. Cuando comenzó la discriminación, mi papá no pudo tolerar los malos tratos, las medidas antisemitas, y decidió escapar”.
El refugio, la casa de su abuelo en Podhuba: “Nos fugamos escondidos en una camioneta. Temblando de miedo de que nos descubrieran. Pero llegamos. Ahí tuvimos un tiempo de paz junto al abuelo, con una tía, su esposo y su hijo de 10 años. Estuvimos a salvo algunos años junto con mi madre –rememora Wildfeuer en su castellano de hierro–, pero todo eso se terminó el 13 de agosto de 1942”.
Ese día los alemanes tomaron la aldea y asesinaron a todos. “Cuando volví no quedaba nadie vivo. No puedo explicar todavía lo que sentí al ver a toda mi gente muerta. Yo también me morí ahí. Yo, o el que era hasta ese día”.
Edgar se salvó de la masacre porque había conseguido trabajo en una empresa que construía caminos. Sabía alemán y era joven. El capataz nazi lo consideraba útil para que le llevara la correspondencia y le trajera su comida. “Todos los días a las doce yo iba en su bicicleta al puesto de gendarmería a traerle su comida. En eso estaba cuando la patrulla de la SS que mató a todos me encontró en el camino. Para que el capataz no se queda sin comer y sin su bicicleta, no me asesinaron. Cuando pude volver a mi casa encontré a todos muertos. Pasó mucho tiempo hasta que fui consciente de lo que me había pasado: me había quedado solo en el mundo”.
Edgar huyó de los alemanes y se refugió con unos antiguos amigos de su padre en el guetto de NowyTarg. Pero el respiro no le duró mucho: los supuestos amigos lo enviaron al campo de trabajo de Rabka “para no tener problemas”. El muchacho se llenó de amargura y desconfianza: “La guerra tenía esas cosas y yo las estaba aprendiendo con la piel. Rabka terminaba con tus fuerzas. Pero yo era joven y podía trabajar picando piedras. Después, me trasladaron al ghetto de Cracovia y de allí, a Plaszow”.
-El campo donde estaban los judíos de Schindler…
-Sí, y donde el comandante Amón Goeth mataba por el gusto de matar. Era terrible y sanguinario. En la película (La lista de Schindler) Spielberg lo humaniza en su trato con la sirvienta. Y tal vez fue así con ella, pero en el campo era como un demonio: disparaba sin piedad y a cualquiera le podía tocar. Allí, como en los demás campos, sobreviví porque tuve suerte. Si hasta me dispararon y no salieron las balas.
-¿Cómo fue eso?
-Formaba parte de una cuadrilla que picaba rocas para pavimentar los caminos. Trabajábamos hasta 16 horas diarias con temperaturas bajísimas. Y un día, por el cansancio, el hambre y el frío, me dormí arriba de ese montón de piedras. Pasó un guardia y me gatilló varias veces en el cráneo. Ese sonido me despertó y pensé que ahí terminaba todo. Pero las balas no salieron. Parece que la pistola estaba congelada. Me pegó con el arma y se fue. Ese día volví a nacer.
-Primero la comida del capataz, luego un revólver atorado, es usted una sucesión de milagros…
-Es que para sobrevivir había dos cosas fundamentales: Tener suerte y querer vivir. Tener voluntad de no morirse. Y no deprimirse. Nunca.
-¿Pero cómo no deprimirse con semejante situación?
-Había que esforzarse. No pensar –dice firme, golpeándose las rodillas con las pesadas palmas de sus manos–. Pensar podía matarte. Yo creo que a mí tal vez me ayudó ser joven y estar tan solo. No era fácil de quebrar. Recuerdo a Auschwitz llegaban familias enteras de judíos holandeses. Les quitaban todo. Los separaban de sus seres queridos, y los llevaban a que miraran el humo que salía por las chimeneas de los crematorios. Y les decían: “¿Ves ese humo? Allí van tus hijos y tu mujer”. Entonces, lógico, esa gente caía en la desesperación, se deprimía y no tardaba mucho en morir.
En su tácito manual de sobreviviente, la mirada tiene todo un capítulo: “Era fundamental no mirar a los nazis. No mirarlos para no ser visto. Ser invisible. Todos esos años ser invisible fue una de mis obsesiones”, revela este hombre que recorrió todos los infiernos tratando de que los demonios no posaran sus ojos en él. Un hombre de rostro bello y mirada azul que parece saberlo todo sobre la vida y la muerte.
“Nunca, jamás mirar a los capos a los a los ojos. Tratar de no sobresalir. Mientras menos contacto y más desapercibido, mayores posibilidades de sobrevivir” repite como para sí mismo, y recuerda el caso de un compañero suyo. El chico amaneció con dolor de muelas y tuvo la peregrina idea de envolverse la cabeza con una bufanda. Cuando pasó el jefe del campo, el verlo y hacer tiro al blanco, fue todo uno.
Edgar contempla el horror en los ojos de esta cronista, pero no da tregua. El cree que nada de esto debe ser olvidado y por eso, dice, habla. Sin piedad. Ni siquiera para él.
“Es difícil describir lo que era Auschwitz –se esfuerza–. Era un mundo aparte. Una creación terrorífica. Como de ciencia ficción. Un lugar del que se salía únicamente por la chimenea del crematorio. La grasa humana convertida en jabón, y las cenizas de los cuerpos usada de pavimento en las calles…”.
Cuando los aliados comenzaron la ofensiva final, en enero de 1945, los alemanes decidieron evacuar Auschwitz. En el medio del caos por la evacuación, Edgar y sus compañeros se colaron en un depósito y lograron hacerse de algo de ropa y zapatos para soportar la que, intuían, sería una marcha agónica. “Yo agarré una frazada y dos zapatos de distintas hormas. No un par, sino dos zapatos. Me dijeron que uno era del ejército húngaro, y el otro del eslovaco. No sé si era cierto, pero me salvaron la vida”. Los zapatos de Edgar. Se mira los pies como si todavía pudiera verlos.
“Eran un asunto de vida o muerte –enfatiza con el rostro ensombrecido–. Todos sabíamos que los que no tuvieran un buen calzado moriría con los pies congelados. Era enero. Nevaba y hacía 20 grados bajo cero. Los nazis nos llevaron a punta de fusil a pie, durante cuatro días y cuatro noches rumbo a Austria. Después supimos que era a Mauthausen. En el camino nos bombardeaban los rusos. Yo iba casi al último y podía ver cómo las tropas de la SS iban matando a la gente que no podía seguir por sus pies congelados. El camino estaba sembrado de cadáveres. Muchos otros sólo tenían zuecos de madera y lona arriba. La nieve se les pegaba a la madera. Se ampollaban los pies. Se infectaban. Los asesinaban. Si yo no hubiera tenido esos zapatos, seguro que también me moría”.
Desde la marcha de la muerte, Edgar –que a esa altura pesaba un poco más de 40 kilos—llegó a Mauthausen, y de allí pasó a Melk: “Un campo infecto, lleno de piojos”, donde cavó túneles en las montañas bajo el bombardeo de la aviación aliada hasta que en abril del 45 los rusos tomaron Viena. Entonces el muchacho y sus dos zapatos (“uno tenía la punta redondeada; el otro, cuadrada”) fueron a dar a una barcaza de transporte de carbón que, por el Danubio, los dejó en Linz. Al desembarco le siguieron otros cuatro días de marcha forzada montaña arriba. Sin nada que comer. Con los fusiles nazis apuntando, matando a los más débiles, hasta que llegaron a Ebensee, en los Alpes austríacos.
“Allí viví el colmo del sufrimiento. Hacíamos túneles en las montañas de piedra con explosivos y, claro está, sin ninguna protección. Morían de a cientos. Por toda comida, cada día nos daban un litro de agua con cáscaras de papas y un octavo de pan que, como parecía aserrín, había que recogerlo con la gorra. Pero el miedo era insoportable. Nos dábamos cuenta de que ellos estaban perdiendo la guerra y que ya no les importaba nada. Nos decían, a cada rato, que nos matarían a todos”.
Edgar, el hombre que es ahora, habla como si esta cronista ya no estuviera a su lado. Relata en voz alta. Como si todas las imágenes del horror hubieran cobrado vida en el living quieto de su casa de puerta blanca.
Edgar recuerda: “Uno de los últimos días, mientras estábamos formados en la plaza, salió de las oficinas del campo un muchacho luxemburgués y nos gritó con toda su fuerza que no entráramos a los túneles ese día. Que los nazis pensaban volarlos con nosotros adentro. Ese chico nos salvó la vida. Lo mataron en el acto”.
El fin para los carniceros del Tercer Reich estaba cerca. Las tropas aliadas acampaban a pocos kilómetros y los guardias decidieron huir. “Una mañana nos levantamos y ya no estaban. Nos abandonaron. Estábamos solos, pero ni siquiera teníamos fuerzas para salir de allí”.
Es entonces cuando el día de la liberación resplandece en la memoria de Edgar. Recuerda que esa mañana entró al campo de Ebensee un tanque norteamericano y que, desde lo alto, se asomó el rostro de un soldado negro que miró aterrado la multitud de cadáveres vivientes que había parido la locura hitleriana. “Nunca voy a olvidarme que era 6 de mayo. El día de mi cumpleaños. Ya tenía 21, pero me sentía de 80. Ese día, mi regalo fue la libertad”, dice, y me sonríe la sonrisa más triste que jamás haya visto.
La liberación llevó los 45 kilos de Edgar Wildfeuer a los campos de refugiados que se montaron en Italia. Ya no tenía a nadie por quien regresar a Polonia. “Mi tierra estaba ensangrentada, tomada por los rusos, y ya no quería volver. No tenía a qué ni por quién”. En el taco de la bota del mapa italiano, en Santa María di Leuca, conoció a Sonia Schulman, una polaca de 18 años que, milagrosamente, se había salvado con casi toda su familia. Sólo uno de sus hermanos, León, murió en el campo de exterminio de Stutthoff. “Me enamoré apenas la ví. Ella tenía familiares en Argentina, en Córdoba, y no tardó en embarcarse hacia este país”.
Edgar vivió otros cuatro años de soledad. Se quedó en Italia acompañado por las cartas de Sonia que llegaban, todos los meses, desde las sierras que Edgar añoraba sin conocer. El muchacho aprendió el idioma del Dante e hizo la secundaria en dos años. Ingresó en la facultad de ingeniería y allí peleó sus siguientes batallas hasta que en noviembre de 1949, una carta de Sonia lo embarcó desde Génova a Buenos Aires. En los 14 días de océano, el enamorado se devoró un libro escrito en castellano: “Como ya sabía alemán, idish, italiano y ruso, el español no entró tan difícil”, explica Wildfeuer como si nada.
Córdoba lo recibió en la casa donde todavía vive. Cerca de la Plaza de Alta Córdoba, donde le pidió a Sonia que se casara con él. Por la que todavía hoy este ingeniero jubilado, altísimo y de sonrisa amplia, va a tomar el sol con siete nietos que le dieron sus tres hijos. Don Edgar, como le llaman sus vecinos, suspira largamente y espía la siesta cordobesa por la ventana de su casa nívea. Igual a todas las de la cuadra. Y cuando parece que ya lo ha dicho todo, confiesa que sí. Que sí, que cuando terminó la guerra tuvo vergüenza de haber sobrevivido. “Un enorme cargo de conciencia por vivir”, a pesar de que todos a quienes quiso murieron.
-¿Todavía hoy se siente culpable por estar vivo?
-No, ya no. Me he disculpado a mí mismo. Yo sólo quería sobrevivir. Y ni yo mismo puedo culparme por eso.
Entonces me mira aliviado. Sonriendo su sonrisa triste. Atisbándome desde el fondo de su historia con los ojos azules de ese otro Edgar. El muchacho que fue. Ese que ya no quiere ser invisible.
Eduardo Galeano sobre la muerte
¿Qué es la muerte para usted ?
Depende de la hora del día. A veces me angustia. A veces le tengo miedo. A veces me resulta indiferente, y otras veces, las más frecuentes, creo que la muerte y el nacimiento son hermanos. Que la muerte ocurre para que el nacimiento sea posible. Y que hay nacimientos para confirmar que la muerte nunca mata del todo.
¿Le temió a la muerte en el momento de su enfermedad?
No. Ya habíamos tenido otros encuentros. Estamos acostumbrados, somos íntimos.
……………
Publicada en la Revista Ñ, sábado 19 de abril de 2008.
Depende de la hora del día. A veces me angustia. A veces le tengo miedo. A veces me resulta indiferente, y otras veces, las más frecuentes, creo que la muerte y el nacimiento son hermanos. Que la muerte ocurre para que el nacimiento sea posible. Y que hay nacimientos para confirmar que la muerte nunca mata del todo.
¿Le temió a la muerte en el momento de su enfermedad?
No. Ya habíamos tenido otros encuentros. Estamos acostumbrados, somos íntimos.
……………
Publicada en la Revista Ñ, sábado 19 de abril de 2008.
martes 19 de abril de 2011
Isabel Allende sobre la muerte
El miedo se me fue totalmente en la noche en que mi hija Paula murió. Le perdí el miedo a la muerte . Antes le tenia miedo a todo. Pero esa noche le perdi el miedo a todo, incluso a a perder lo que uno más ama, y entonces ya no me aferro tnto a la vida ni a nadie. Hay un poema muy lidno que dice " Hemos venido a la tierra para perderlo todo , como los arboles pierden las hojas en cad estación y sacan fuerzas de las raíces desnudas de la tierra para que vuelvan a crecer hojas nuevas ". Yo creo que existen los ciclos de la vida para todos nosotros. Vivo en una sociedad muy exitista y entonces uno tiende a olvidar que venimos aqui a perdrelo todo, incluso los hijos a veces . Revista NOticia, entrevista de MIguel Wiñazki, Septiembre 1994
Mario Benedetti opina de la muerte
¿ El tema de la muerte l.o inquieta?
Lo tomo como una cosa inevitable,. como una mala sorpresa. En la medida en que uno avanza en edada se va acercando a la muerte. Pero no soy religioso, no creo en paraisos ni en purgatorios o infiernos . LO que me anfustia es que ya tengo 74 añois - Enmtonces , ¿ cuantos me quedan para escribir? En el mejor de los casos, diez años , y tengo muchicismo temas que estan haceindo cola para que yo los escriba . Nunca me faltaron temas, no soy de los que se ponen frente a la pagina en blanco a ver que viene . Cuando me pongo frente a la pagina en blanco inmediatamente deja de ser blanca .
Revista VIva , 2005 o por ahi
Lo tomo como una cosa inevitable,. como una mala sorpresa. En la medida en que uno avanza en edada se va acercando a la muerte. Pero no soy religioso, no creo en paraisos ni en purgatorios o infiernos . LO que me anfustia es que ya tengo 74 añois - Enmtonces , ¿ cuantos me quedan para escribir? En el mejor de los casos, diez años , y tengo muchicismo temas que estan haceindo cola para que yo los escriba . Nunca me faltaron temas, no soy de los que se ponen frente a la pagina en blanco a ver que viene . Cuando me pongo frente a la pagina en blanco inmediatamente deja de ser blanca .
Revista VIva , 2005 o por ahi
sábado 9 de abril de 2011
Esto ha dicho sobre la vejez el ganador del Nobel de Medicina, el oncólogo brasileño Drauzio Varella:
PREMIO NOBEL DE MEDICINA Oncólogo Drauzio Varella.
Esto ha dicho el ganador del Nobel de Medicina, el oncólogo brasileño Drauzio Varella:
1. DEFINICIONES:
a. Tercera Edad:
Oficialmente a partir de los 60 años, aunque por razones de marketing algunas empresas lo han adelantado a los 55 (Supermercados por ejemplo). Se supone que termina a los 80 años (no hay consenso).
b. Cuarta edad o Vejez:
Se inicia a los 80 años y termina a los 90.
c. Longevidad:
Se inicia a los 90 y termina cuando te mueres, si pasas de los 100 ya eres "carne de momia"
d. Vejez Saludable:
Nadie está sano después de los 50, sanos están los jóvenes, los viejos tienen siempre uno o muchos achaques que son propios de la edad.
De lo que se trata entonces es de envejecer saludablemente, esto es con los achaques controlados y sin complicaciones.
2. GENÉTICA:
Si quieres saber cuánto vivirás y cómo llegarás a esa edad MIRA O RECUERDA A TUS VIEJOS. La carga genética es fundamental para establecer un pronóstico de vida. Quien tuvo cáncer o infarto antes de los 60 trasmitirá los genes a sus hijos por lo que la probabilidad de desarrollar las mismas enfermedades se incrementa.
Lógicamente el desarrollo de una enfermedad crónica requiere la presencia de varios factores, el genético es sólo uno de ellos.
3. NO HAY Lunch GRATIS:
"Somos lo que comemos" dicen los naturistas y no les falta razón. Si además de tener carga genética te empujas 3 o 4 cucharaditas de azúcar en cada café que tomas, saboreas todos los pellejitos del pollo a la brasa y te relames con los chicharrones del fin de semana estás convirtiendo las cañerías (arterias) de tu aparato circulatorio en el equivalente de una cañita de gaseosa chupada. Ergo, no hay buena circulación, no hay buena oxigenación; traducción = muerte celular; otro sí digo= envejecimiento acelerado o prematuro. En consecuencia si quieres tener una vejez saludable, a partir de los 50 años cuida tu alimentación y deja de comer porquerías.
Un buen desayuno, un buen almuerzo y una pésima cena son la clave para equilibrar tu medio interno. Así que Aquaman, ¡deja de zamparte un lomo saltado doble en cada reunión!
4. VIVA EL TRAGO:
Aparejado con la dieta está la bebida. Abandona todas las gaseosas, eso pueden tomar los jóvenes, nosotros no. Todas las gaseosas tienen carbonato de sodio, azúcar y cafeína. A nuestra edad estas sustancias hacen zapatear al páncreas y al hígado hasta desgastarlos. Toma chicha, limonada, jugos. Hasta la cerveza es preferible ya que se hace con agua hervida, tiene componentes naturales y NO TIENE SODIO (ojo hipertensos). Por otro lado hay mucha evidencia clínica que demuestra que el consumo moderado de alcohol después de los 50 años mejora la calidad de vida pues tiene tres efectos definidos: vasodilatador coronario, disminuye el colesterol y es un sedante moderado. En consecuencia y en forma práctica, a la hora del almuerzo o en la noche que llegas a tu casa y ya no tienes que manejar, zámpate un cocacho. Los licores más recomendados son el whisky, el vino rojo o el pisco puro. En lugar de tomar nitroglicerina para dilatar las arterias o estatinas para bajar el colesterol o un valium para estar tranquilo, consigues todo eso con un buen trago. Y si lo haces en compañía de las personas que quieres el efecto se duplica. Ahora bien solo ten en cuenta una advertencia: consumo moderado es uno o dos vasos, porque si te embolas todos los días y te la pegas el efecto es exactamente el contrario y te matará más rápido de lo que te imaginas.
5. LAS ESCRITURAS SON PARA EL HOMBRE Y NO EL HOMBRE PARA LAS ESCRITURAS:
Esto quiere decir que todas las pautas son útiles, pero no exageres y sobre todo no dogmatices. Si haces una parrillada para tu familia o tus amigos, no vengas con que no como chorizo porque es muy grasoso o mi médico me ha dicho que solo tome dos tragos y punto. Nada reemplaza la alegría y el placer de departir con los que te quieren, no hay grasa ni trago que no se pueda metabolizar en un buen momento de esparcimiento, los mecanismo de compensación de nuestro cuerpo son aún poco conocidos pero así sucede, si disfrutas verdaderamente el pecado mortal se transforma en venial.
6. LO COMIDO Y LO VIVIDO NADIE ME LO QUITA:
Eso es absolutamente cierto PORQUE TODO SE TE QUEDARÁ DENTRO y cual retrato de Dorian Gray tu cuerpo lo va a expresar en la vejez. Las malas noches, las palomilladas, los excesos de todo tipo van a hacerte la vida de viejo muy infeliz y no solamente a ti sino a tu familia.
7. PÉRDIDAS:
La principal pérdida que tiene un viejo es la soledad, lo habitual es que las parejas no lleguen a viejos juntas, siempre alguien se va primero con lo que se desequilibra todo el statu quo que te soportaba. Comienzas a ser una carga para tu familia. Mi recomendación personal es que traten de no perder (mientras tengan lucidez) el control de su entorno, eso significa por ejemplo: yo decido dónde y con quién salgo, qué como, cómo me visto, a quién llamo, a qué hora me acuesto, qué leo, en qué me distraigo, qué compro, en dónde vivo, etc. Porque cuando ya no puedas hacer eso te habrás transformado en un plomo completo, un lastre para la vida de los demás.
Esto ha dicho el ganador del Nobel de Medicina, el oncólogo brasileño Drauzio Varella:
1. DEFINICIONES:
a. Tercera Edad:
Oficialmente a partir de los 60 años, aunque por razones de marketing algunas empresas lo han adelantado a los 55 (Supermercados por ejemplo). Se supone que termina a los 80 años (no hay consenso).
b. Cuarta edad o Vejez:
Se inicia a los 80 años y termina a los 90.
c. Longevidad:
Se inicia a los 90 y termina cuando te mueres, si pasas de los 100 ya eres "carne de momia"
d. Vejez Saludable:
Nadie está sano después de los 50, sanos están los jóvenes, los viejos tienen siempre uno o muchos achaques que son propios de la edad.
De lo que se trata entonces es de envejecer saludablemente, esto es con los achaques controlados y sin complicaciones.
2. GENÉTICA:
Si quieres saber cuánto vivirás y cómo llegarás a esa edad MIRA O RECUERDA A TUS VIEJOS. La carga genética es fundamental para establecer un pronóstico de vida. Quien tuvo cáncer o infarto antes de los 60 trasmitirá los genes a sus hijos por lo que la probabilidad de desarrollar las mismas enfermedades se incrementa.
Lógicamente el desarrollo de una enfermedad crónica requiere la presencia de varios factores, el genético es sólo uno de ellos.
3. NO HAY Lunch GRATIS:
"Somos lo que comemos" dicen los naturistas y no les falta razón. Si además de tener carga genética te empujas 3 o 4 cucharaditas de azúcar en cada café que tomas, saboreas todos los pellejitos del pollo a la brasa y te relames con los chicharrones del fin de semana estás convirtiendo las cañerías (arterias) de tu aparato circulatorio en el equivalente de una cañita de gaseosa chupada. Ergo, no hay buena circulación, no hay buena oxigenación; traducción = muerte celular; otro sí digo= envejecimiento acelerado o prematuro. En consecuencia si quieres tener una vejez saludable, a partir de los 50 años cuida tu alimentación y deja de comer porquerías.
Un buen desayuno, un buen almuerzo y una pésima cena son la clave para equilibrar tu medio interno. Así que Aquaman, ¡deja de zamparte un lomo saltado doble en cada reunión!
4. VIVA EL TRAGO:
Aparejado con la dieta está la bebida. Abandona todas las gaseosas, eso pueden tomar los jóvenes, nosotros no. Todas las gaseosas tienen carbonato de sodio, azúcar y cafeína. A nuestra edad estas sustancias hacen zapatear al páncreas y al hígado hasta desgastarlos. Toma chicha, limonada, jugos. Hasta la cerveza es preferible ya que se hace con agua hervida, tiene componentes naturales y NO TIENE SODIO (ojo hipertensos). Por otro lado hay mucha evidencia clínica que demuestra que el consumo moderado de alcohol después de los 50 años mejora la calidad de vida pues tiene tres efectos definidos: vasodilatador coronario, disminuye el colesterol y es un sedante moderado. En consecuencia y en forma práctica, a la hora del almuerzo o en la noche que llegas a tu casa y ya no tienes que manejar, zámpate un cocacho. Los licores más recomendados son el whisky, el vino rojo o el pisco puro. En lugar de tomar nitroglicerina para dilatar las arterias o estatinas para bajar el colesterol o un valium para estar tranquilo, consigues todo eso con un buen trago. Y si lo haces en compañía de las personas que quieres el efecto se duplica. Ahora bien solo ten en cuenta una advertencia: consumo moderado es uno o dos vasos, porque si te embolas todos los días y te la pegas el efecto es exactamente el contrario y te matará más rápido de lo que te imaginas.
5. LAS ESCRITURAS SON PARA EL HOMBRE Y NO EL HOMBRE PARA LAS ESCRITURAS:
Esto quiere decir que todas las pautas son útiles, pero no exageres y sobre todo no dogmatices. Si haces una parrillada para tu familia o tus amigos, no vengas con que no como chorizo porque es muy grasoso o mi médico me ha dicho que solo tome dos tragos y punto. Nada reemplaza la alegría y el placer de departir con los que te quieren, no hay grasa ni trago que no se pueda metabolizar en un buen momento de esparcimiento, los mecanismo de compensación de nuestro cuerpo son aún poco conocidos pero así sucede, si disfrutas verdaderamente el pecado mortal se transforma en venial.
6. LO COMIDO Y LO VIVIDO NADIE ME LO QUITA:
Eso es absolutamente cierto PORQUE TODO SE TE QUEDARÁ DENTRO y cual retrato de Dorian Gray tu cuerpo lo va a expresar en la vejez. Las malas noches, las palomilladas, los excesos de todo tipo van a hacerte la vida de viejo muy infeliz y no solamente a ti sino a tu familia.
7. PÉRDIDAS:
La principal pérdida que tiene un viejo es la soledad, lo habitual es que las parejas no lleguen a viejos juntas, siempre alguien se va primero con lo que se desequilibra todo el statu quo que te soportaba. Comienzas a ser una carga para tu familia. Mi recomendación personal es que traten de no perder (mientras tengan lucidez) el control de su entorno, eso significa por ejemplo: yo decido dónde y con quién salgo, qué como, cómo me visto, a quién llamo, a qué hora me acuesto, qué leo, en qué me distraigo, qué compro, en dónde vivo, etc. Porque cuando ya no puedas hacer eso te habrás transformado en un plomo completo, un lastre para la vida de los demás.
viernes 25 de marzo de 2011
Bombachas, monjas y Marilyn
Sor Juana Ines de la Cruz aconseja morir joven como Marilyn . Es de esta poesia de donde han sacado la marca de bombachas ilustradas Pompavana ( www.pompavana.com), que poareciera aconsejar morir joven y con una bombacha nueva , como aconsejaba mi madre: " Nunca salgas a la calle con uan bombacha rota, porque si tenes un accidente y te ven con bombaxcha rota ...¿ que van a pensar de mi ?¿ Que no te compro ropa interior?"
Entre la muerte y la vejez
Miró Celia una rosa que en el prado
ostentaba feliz la pompa vana
y con afeites de carmín y grana
bañaba alegre el rostro delicado;
y dijo: goza, sin temor del Hado,
el curso breve de tu edad lozana,
pues no podrá la muerte de mañana
quitarte lo que hubieres hoy gozado;
y aunque llega la muerte presurosa
y tu fragante vida se te aleja,
no sientas el morir tan bella y moza;
mira que la experiencia te aconseja
que es fortuna morirte siendo hermosa
y no ver el ultraje de ser vieja.
Entre la muerte y la vejez
Miró Celia una rosa que en el prado
ostentaba feliz la pompa vana
y con afeites de carmín y grana
bañaba alegre el rostro delicado;
y dijo: goza, sin temor del Hado,
el curso breve de tu edad lozana,
pues no podrá la muerte de mañana
quitarte lo que hubieres hoy gozado;
y aunque llega la muerte presurosa
y tu fragante vida se te aleja,
no sientas el morir tan bella y moza;
mira que la experiencia te aconseja
que es fortuna morirte siendo hermosa
y no ver el ultraje de ser vieja.
domingo 6 de marzo de 2011
Bobadas mortales
■"El fumar mata. Y si te mueres, has perdido una parte muy importante de tu vida".
(Brooke Shields, en una entrevista para una campaña federal
anti-tabaco).
■Pregunta: "Si usted pudiera vivir para siempre, díganos si lo haría y por qué".
Respuesta: "Yo no viviría para siempre, porque no deberíamos
vivir para siempre, porque si se supusiera que debiéramos vivir para siempre, entonces viviríamos para siempre, pero no podemos vivir para siempre, que es por lo cual yo no viviría para siempre"
(Miss Alabama en el concurso Miss América 1994).
■"Siempre que veo la tele y veo a esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas..."
(Mariah Carey, cantante de pop).
■"Esa rastrera sinvergüenza merece ser matada a patadas por un asno... ¡y yo soy justo la indicada para hacerlo...!"
(Claudia Schiffer sobre Naomi Campbell).
(Brooke Shields, en una entrevista para una campaña federal
anti-tabaco).
■Pregunta: "Si usted pudiera vivir para siempre, díganos si lo haría y por qué".
Respuesta: "Yo no viviría para siempre, porque no deberíamos
vivir para siempre, porque si se supusiera que debiéramos vivir para siempre, entonces viviríamos para siempre, pero no podemos vivir para siempre, que es por lo cual yo no viviría para siempre"
(Miss Alabama en el concurso Miss América 1994).
■"Siempre que veo la tele y veo a esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas..."
(Mariah Carey, cantante de pop).
■"Esa rastrera sinvergüenza merece ser matada a patadas por un asno... ¡y yo soy justo la indicada para hacerlo...!"
(Claudia Schiffer sobre Naomi Campbell).
martes 1 de marzo de 2011
Chiste mortal
CASI AL FINAL DEL SERVICIO DOMINICAL EL SACERDOTE PREGUNTÓ:
-¿CUÁNTOS DE USTEDES HAN PERDONADO A SUS ENEMIGOS?
EL 80% LEVANTÓ LA MANO.
EL SACERDOTE INSISTIÓ CON LA PREGUNTA.
TODOS RESPONDIERON ESTA VEZ, EXCEPTO UNA PEQUEÑA VIEJITA.
-SEÑORA... ¿NO ESTÁ USTED DISPUESTA A PERDONAR A SUS ENEMIGOS.
-YO NO TENGO ENEMIGOS, RESPONDIÓ DULCEMENTE.
-SRA. ESO ES MUY RARO, ¿CUÁNTOS AÑOS TIENE USTED?
-99 RESPONDIÓ.
LA CONGREGACIÓN SE LEVANTÓ Y LA APLAUDIÓ.
- SRA. ¿PUEDE PASAR AL FRENTE Y DECIRNOS CÓMO SE LLEGA A LOS 99 AÑOS SIN TENER ENEMIGOS?
LA DULCE SEÑORA PASÓ AL FRENTE, SE DIRIGIÓ A LA CONGREGACIÓN Y DIJO:
-PORQUE YA SE MURIERON TODOS ESOS HIJUEPUTAS.
-¿CUÁNTOS DE USTEDES HAN PERDONADO A SUS ENEMIGOS?
EL 80% LEVANTÓ LA MANO.
EL SACERDOTE INSISTIÓ CON LA PREGUNTA.
TODOS RESPONDIERON ESTA VEZ, EXCEPTO UNA PEQUEÑA VIEJITA.
-SEÑORA... ¿NO ESTÁ USTED DISPUESTA A PERDONAR A SUS ENEMIGOS.
-YO NO TENGO ENEMIGOS, RESPONDIÓ DULCEMENTE.
-SRA. ESO ES MUY RARO, ¿CUÁNTOS AÑOS TIENE USTED?
-99 RESPONDIÓ.
LA CONGREGACIÓN SE LEVANTÓ Y LA APLAUDIÓ.
- SRA. ¿PUEDE PASAR AL FRENTE Y DECIRNOS CÓMO SE LLEGA A LOS 99 AÑOS SIN TENER ENEMIGOS?
LA DULCE SEÑORA PASÓ AL FRENTE, SE DIRIGIÓ A LA CONGREGACIÓN Y DIJO:
-PORQUE YA SE MURIERON TODOS ESOS HIJUEPUTAS.
domingo 30 de enero de 2011
Bebamos
" Libiamo" es un brindis del primer acto de la opera " La Traviata" de Giuseppe Verdi, basada en " La dama de las camelias" de Alexandre Dumas, hijo.Una canción optimista que debe ser la más cantada del mundo en fiestas , celebraciones, y en el tradcional brindis con el capitán que se celebra puntualmente en todos y cada uno de los cruceros turísticos del mundo. Es un verdadero himno optimista a celebrar la alegría de estar vivos . Acá va la letra original y su traducción al español.
(Para escucharla en la versión de André Rieu:
http://www.youtube.com/watch?v=be9KYx-w_m0&feature=related )
Libiamo, libiamo ne’lieti calici
che la belleza infiora.
E la fuggevol fuggevol ora s’inebrii a voluttà.
Libiamo ne’dolci fremiti
che suscita l’amore,
poiché quell’ochio al core omnipotente va.
Libiamo, amore , amore fra i calici
più caldi baci avrà.
Tra voi, tra voi saprò dividere
il tempo mio giocondo;
Tutto è follia follia nel mondo ciò
che non è piacer.
Godiam, fugace e rapido
e’il gaudio dell’amore,
e’un fior che nasce e muore,
ne più si può goder.
Godiam, c’invita c´ínvita un fervido
accento lusighier.
Godiamo, la tazza e il cantico
la notte abbella e il riso;
in questo paradiso ne sopra il nuovo dì.
La vita è nel tripudio
quando non s’ami ancora.
Nol dite a chi l’ignora,
e’ il mio destin così...
Bebamos en alegres copas
que adornan la belleza.
Y que la hora fugaz se embriague a placer.
Bebamos en los dulces temblores
que suscita el amor,
pues aquellos ojos al corazón omnipotentes van.
Bebamos, el amor entre las copas
hará que los besos sean más ardientes.
Con vosotros, sabré compartir
mis horas de dicha;
En el mundo todo es locura
lo que no es placer.
Gocemos, fugaz y rápida
es la alegría del amor,
es una flor que nace y muere
y ya no puede gozarse mas.
Gocemos, nos invitan fervientes
palabras lisonjeras.
Seamos felices, el vino y los cánticos
y la risa embellecen la noche;
en este paraíso nos hallará el nuevo día.
La vida es un jolgorio
cuando aún no se ama.
No lo digáis a quien lo ignora,
este es mi destino...
(Para escucharla en la versión de André Rieu:
http://www.youtube.com/watch?v=be9KYx-w_m0&feature=related )
Libiamo, libiamo ne’lieti calici
che la belleza infiora.
E la fuggevol fuggevol ora s’inebrii a voluttà.
Libiamo ne’dolci fremiti
che suscita l’amore,
poiché quell’ochio al core omnipotente va.
Libiamo, amore , amore fra i calici
più caldi baci avrà.
Tra voi, tra voi saprò dividere
il tempo mio giocondo;
Tutto è follia follia nel mondo ciò
che non è piacer.
Godiam, fugace e rapido
e’il gaudio dell’amore,
e’un fior che nasce e muore,
ne più si può goder.
Godiam, c’invita c´ínvita un fervido
accento lusighier.
Godiamo, la tazza e il cantico
la notte abbella e il riso;
in questo paradiso ne sopra il nuovo dì.
La vita è nel tripudio
quando non s’ami ancora.
Nol dite a chi l’ignora,
e’ il mio destin così...
Bebamos en alegres copas
que adornan la belleza.
Y que la hora fugaz se embriague a placer.
Bebamos en los dulces temblores
que suscita el amor,
pues aquellos ojos al corazón omnipotentes van.
Bebamos, el amor entre las copas
hará que los besos sean más ardientes.
Con vosotros, sabré compartir
mis horas de dicha;
En el mundo todo es locura
lo que no es placer.
Gocemos, fugaz y rápida
es la alegría del amor,
es una flor que nace y muere
y ya no puede gozarse mas.
Gocemos, nos invitan fervientes
palabras lisonjeras.
Seamos felices, el vino y los cánticos
y la risa embellecen la noche;
en este paraíso nos hallará el nuevo día.
La vida es un jolgorio
cuando aún no se ama.
No lo digáis a quien lo ignora,
este es mi destino...
viernes 21 de enero de 2011
"A mis cuarenta y diez" , de Joaquin Sabina
A mis cuarenta y diez,
cuarenta y nueve dicen que aparento,
más antes que después,
he de enfrentarme al delicado momento
de empezar a pensar
en recogerme, de sentar la cabeza,
de resignarme a dictar testamento
(perdón por la tristeza).
Para que mis allegados, condenados
a un ingrato futuro,
no sufran lo que he sufrido, he decidido
no dejarles ni un duro,
sólo derechos de amor,
un siete en el corazón y un mar de dudas,
a condición de que no
los malvendan, en el rastro, mis viudas.
Y, cuando, a mi Rocío,
le escueza el alma y pase la varicela,
y, un rojo escalofrío,
marque la edad del pavo de mi Carmela,
tendrán un mal ejemplo, un hullahop
y un D'Artacán que les ladre,
por cada beso que les regateó
el fanfarrón de su padre.
Pero sin prisas, que, a las misas
de réquiem, nunca fui aficionado,
que, el traje de madera, que estrenaré,
no está siquiera plantado,
que, el cura, que ha de darme la extremaunción,
no es todavía monaguillo,
que, para ser comercial, a esta canción
le falta un buen estribillo.
Desde que salgo con la pálida dama
ando más muerto que vivo,
pero dormir el sueño eterno en su cama
me parece excesivo,
y, eso que nunca he renunciado a buscar,
en unos labios abiertos,
dicen que hay besos de esos que, te los dan,
y resucitan a un muerto.
Y, si a mi tumba, os acercáis de visita,
el día de mi cumpleaños,
y no os atiendo, esperádme, en la salita,
hasta que vuelva del baño.
¿A quién le puede importar,
después de muerto, que uno tenga sus vicios...?
el día del juicio final
puede que Dios sea mi abogado de oficio.
cuarenta y nueve dicen que aparento,
más antes que después,
he de enfrentarme al delicado momento
de empezar a pensar
en recogerme, de sentar la cabeza,
de resignarme a dictar testamento
(perdón por la tristeza).
Para que mis allegados, condenados
a un ingrato futuro,
no sufran lo que he sufrido, he decidido
no dejarles ni un duro,
sólo derechos de amor,
un siete en el corazón y un mar de dudas,
a condición de que no
los malvendan, en el rastro, mis viudas.
Y, cuando, a mi Rocío,
le escueza el alma y pase la varicela,
y, un rojo escalofrío,
marque la edad del pavo de mi Carmela,
tendrán un mal ejemplo, un hullahop
y un D'Artacán que les ladre,
por cada beso que les regateó
el fanfarrón de su padre.
Pero sin prisas, que, a las misas
de réquiem, nunca fui aficionado,
que, el traje de madera, que estrenaré,
no está siquiera plantado,
que, el cura, que ha de darme la extremaunción,
no es todavía monaguillo,
que, para ser comercial, a esta canción
le falta un buen estribillo.
Desde que salgo con la pálida dama
ando más muerto que vivo,
pero dormir el sueño eterno en su cama
me parece excesivo,
y, eso que nunca he renunciado a buscar,
en unos labios abiertos,
dicen que hay besos de esos que, te los dan,
y resucitan a un muerto.
Y, si a mi tumba, os acercáis de visita,
el día de mi cumpleaños,
y no os atiendo, esperádme, en la salita,
hasta que vuelva del baño.
¿A quién le puede importar,
después de muerto, que uno tenga sus vicios...?
el día del juicio final
puede que Dios sea mi abogado de oficio.
jueves 23 de diciembre de 2010
¿Por qué duele que alguien muera ? ( Explicación de 1624)
"Meditación XVII" de Devotions Upon Emergent Occasions,
John Donne, 1624:
Nadie es una isla,
completo en sí mismo;
cada hombre es un pedazo de continente,
una parte de la tierra
; si el mar se lleva una porción de tierra,
toda Europa queda disminuida,
como si fuera un promontorio,
o la casa de uno de tus amigos,
o la tuya propia.
La muerte de cualquier hombre
me disminuye
porque estoy ligado a la humanidad;
por eso, nunca hagas preguntar
por quién doblan las campanas:
están doblando por ti .
John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions
John Donne, 1624:
Nadie es una isla,
completo en sí mismo;
cada hombre es un pedazo de continente,
una parte de la tierra
; si el mar se lleva una porción de tierra,
toda Europa queda disminuida,
como si fuera un promontorio,
o la casa de uno de tus amigos,
o la tuya propia.
La muerte de cualquier hombre
me disminuye
porque estoy ligado a la humanidad;
por eso, nunca hagas preguntar
por quién doblan las campanas:
están doblando por ti .
John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions
martes 21 de diciembre de 2010
La reaccion ante la muerte según Harold Kushner
(Del libro “Cuando la gente buena sufre” de Harold Kushner.)
"Una de las peores cosas que le pasan a una persona herida por la vida es que tiende a aumentar el daño hiriéndose por segunda vez. No sólo es la víctima del rechazo, el duelo, la lesión o la mala suerte; con frecuencia siente la necesidad de verse como una mala persona que recibió lo que se merecía y debido a ello ahuyenta a las personas que tratan de acercársele para ayudada. Con frecuencia, en nuestro dolor y confusión, hacemos instintivamente lo que no deberíamos hacer. Sentimos que no merecemos recibir ayuda, y permitimos que la culpa, la ira, la envidia y la soledad autoimpuesta empeoren una situación que era mala de por sí.
Cierta vez leí un proverbio folclórico iraní: “Si ves a un hombre ciego, patéalo; ¿por qué ser más amable que Dios?” En otras palabras, si ves que alguien sufre debes creer que se merece su suerte y que Dios desea que sufra. Por lo tanto, ponte del lado de Dios, humíllalo y rehúye su compañía. Si intentas ayudarlo, te estarás oponiendo a la justicia de Dios.
Probablemente para la mayoría de nosotros ese punto de vista es espantoso. Por lo general, pensamos que sabemos cómo debemos actuar. Pero muchas veces, les decimos a las personas que han sido heridas que ellas, en cierta forma, se lo merecían. No lo hacemos para hacerles daño pero lo hacemos y cuando lo hacemos, alimentamos su sentido latente de culpa, la sospecha de que, quizá, lo que sufren les sucedió porque de alguna forma se lo buscaron.
Si la gente viviera eternamente y no muriera jamás, sucedería una de dos cosas. El mundo estaría insoportablemente lleno o la gente evitaría tener hijos para impedir que se llenara. La humanidad se vería privada de esa sensación de nuevo comienzo que le representa el nacimiento de un niño, esa posibilidad de algo nuevo bajo el sol. En un mundo en el cual la gente viviera eternamente, es probable que jamás hubiéramos nacido.
Pero, al igual que en nuestra discusión previa del dolor, debemos reconocer que una cosa es explicar que la mortalidad en general es buena para la gente en general y algo muy diferente decirle a alguien que ha perdido a un padre, una esposa o un hijo que la muerte es buena. No nos atrevemos a intentarlo. Sería cruel y desconsiderado. Lo único que podemos decirle a alguien en un momento como ese es que la vulnerabilidad frente a la muerte es una de las condiciones de la vida. No podemos explicarla como tampoco podemos explicar la vida en sí misma. No podemos controlarla, y algunas veces, ni siquiera posponerla. Lo único que podemos hacer es intentar elevarnos sobre la pregunta” ¿por qué pasó?” y comenzar a preguntarnos
“¿qué haré ahora que pasó?”
"Una de las peores cosas que le pasan a una persona herida por la vida es que tiende a aumentar el daño hiriéndose por segunda vez. No sólo es la víctima del rechazo, el duelo, la lesión o la mala suerte; con frecuencia siente la necesidad de verse como una mala persona que recibió lo que se merecía y debido a ello ahuyenta a las personas que tratan de acercársele para ayudada. Con frecuencia, en nuestro dolor y confusión, hacemos instintivamente lo que no deberíamos hacer. Sentimos que no merecemos recibir ayuda, y permitimos que la culpa, la ira, la envidia y la soledad autoimpuesta empeoren una situación que era mala de por sí.
Cierta vez leí un proverbio folclórico iraní: “Si ves a un hombre ciego, patéalo; ¿por qué ser más amable que Dios?” En otras palabras, si ves que alguien sufre debes creer que se merece su suerte y que Dios desea que sufra. Por lo tanto, ponte del lado de Dios, humíllalo y rehúye su compañía. Si intentas ayudarlo, te estarás oponiendo a la justicia de Dios.
Probablemente para la mayoría de nosotros ese punto de vista es espantoso. Por lo general, pensamos que sabemos cómo debemos actuar. Pero muchas veces, les decimos a las personas que han sido heridas que ellas, en cierta forma, se lo merecían. No lo hacemos para hacerles daño pero lo hacemos y cuando lo hacemos, alimentamos su sentido latente de culpa, la sospecha de que, quizá, lo que sufren les sucedió porque de alguna forma se lo buscaron.
Si la gente viviera eternamente y no muriera jamás, sucedería una de dos cosas. El mundo estaría insoportablemente lleno o la gente evitaría tener hijos para impedir que se llenara. La humanidad se vería privada de esa sensación de nuevo comienzo que le representa el nacimiento de un niño, esa posibilidad de algo nuevo bajo el sol. En un mundo en el cual la gente viviera eternamente, es probable que jamás hubiéramos nacido.
Pero, al igual que en nuestra discusión previa del dolor, debemos reconocer que una cosa es explicar que la mortalidad en general es buena para la gente en general y algo muy diferente decirle a alguien que ha perdido a un padre, una esposa o un hijo que la muerte es buena. No nos atrevemos a intentarlo. Sería cruel y desconsiderado. Lo único que podemos decirle a alguien en un momento como ese es que la vulnerabilidad frente a la muerte es una de las condiciones de la vida. No podemos explicarla como tampoco podemos explicar la vida en sí misma. No podemos controlarla, y algunas veces, ni siquiera posponerla. Lo único que podemos hacer es intentar elevarnos sobre la pregunta” ¿por qué pasó?” y comenzar a preguntarnos
“¿qué haré ahora que pasó?”
sábado 4 de diciembre de 2010
Cómo ganarle a la muerte
Vean este genial video de Bruno Bozzetto:
http://www.youtube.com/watch?v=kYDUXWwQcoI&feature=related
¿ El mensaje? Mejor pasarla bien!
http://www.youtube.com/watch?v=kYDUXWwQcoI&feature=related
¿ El mensaje? Mejor pasarla bien!
domingo 14 de noviembre de 2010
No te mueras , por tu gato.
“Morir, eso no se le hace a un gato. / Porque, qué puede hacer un gato / en una casa vacía”. Wislawa SzymborskaCuando tenés un gato, por más triste , enfermo y deprimido que estes , tenés a tu lado a un ser que sabe disfrutar de la vida : como frugalmente y solo cuanbdo tiene hambrte., Cuando no hay nada que hacer, duerme. Cuando alguien lo toca, ronronea de placer . Y se divierte solo jugando con una ramita . Los gatos saben vivir. Y no piden nada mas que un poco de calor humano y tu compañía. Aunque la estes pasando mal, un gato te da un alivio de pensar : por lo menos alguien acá la esta s pasando bien , al menos alguien es feliz . Eso ni : no se te ocurra morir. UN gato te necesita , solo para saber que estás ahí, cerca suyo.( mas datos gatunos en http://divinosgatos.blogspot.com)
martes 12 de octubre de 2010
El velatorio más divertido del mundo
El acto de despedida de un amigo siempre debería honrar las convicciones que el difunto poseía en vida. Eso hicieron los miembros del grupo Monty Python cuando uno de ellos, Graham Chapman, murió el 4 de octubre de 1989.
Desde el adiós a Chapman, protagonista de aquella desopilante parodia de la historia del Cristianismo que fue La vida de Brian (1979), pasaron nada menos que veintiún años.
Gran ocasión para evocar el discurso que dio durante el funeral su compañero, John Cleese. Quien, entre otras cosas, dijo: “Pude oírle ayer por la noche, mientras escribía estas palabras, susurrándome al oído: “Vale, Cleese, estás muy orgulloso de ser la primera persona que dijo ‘mierda’ en la televisión británica. Si este acto es para mí, para empezar, quiero que seas la primera persona que diga ‘Joder!’ en un funeral británico.”
Ver en :
http://factor302punto4.wordpress.com/
( blog de Alejandro Agostinelli)
Desde el adiós a Chapman, protagonista de aquella desopilante parodia de la historia del Cristianismo que fue La vida de Brian (1979), pasaron nada menos que veintiún años.
Gran ocasión para evocar el discurso que dio durante el funeral su compañero, John Cleese. Quien, entre otras cosas, dijo: “Pude oírle ayer por la noche, mientras escribía estas palabras, susurrándome al oído: “Vale, Cleese, estás muy orgulloso de ser la primera persona que dijo ‘mierda’ en la televisión británica. Si este acto es para mí, para empezar, quiero que seas la primera persona que diga ‘Joder!’ en un funeral británico.”
Ver en :
http://factor302punto4.wordpress.com/
( blog de Alejandro Agostinelli)
Etiquetas:
Graham Chapman,
John Cleese,
Monty Python
viernes 24 de septiembre de 2010
Shakespeare en México

Hete aqui que en Yahoo respuestas de México aparece este jugoso diálogo existencial entre chamacos internautas:
Out, out, brief candle!
Life's but a walking shadow, a poor player,
Thats strusts and frets his hour upon thje stage,
And then is heard no more. It is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing.
AÚN DESPUÉS DE PALABRAS COMO ESTAS,,¿¿la vida,,sigue siendo bella??
Acaso la vida no es más que un espejismo burlón,,un paso inútil y tortuoso hacia la muerte?
Para qué el esfuerzo, para qué intentar ser feliz, para qué TODO si al final, todo se resume a la nada??!!!
Die Lattendame
Mejor respuesta - elegida por quien preguntó
¿Para qué intentar ser feliz...? es cierto, creo que la felicidad no existe.. existen los momentos; supongo que a la hora última de mi existencia miraré hacia atrás y me daré cuenta si la cantidad de minutos felices hacen una buena cantidad para decir que tuve una vida feliz.. pero lo que cuenta es el ahora.. ahora estoy viva.. ya no ayer.. y quién sabe si lo estaré mañana.. seguramente seré esa Nada..
No se si soy feliz.. ya dije, tengo momentos.. con ellos me basta..
Ver:
• by Magnolia
Cuando te das de golpes contra la pared a lo largo de tu vida, te das cuenta de que algo no está bien y lo racionalizas. Cuando pasan los años.... enfrentas las cosas porque el tiempo se te está yendo. Mi filosofía a estas alturas es que no hay respuestas para nada. Nada tiene sentido. Para qué preocuparte si no hay respuestas en este mundo. Lo más interesante de la vida es cuando vas manejando y de repente ves un cementerio y dices 'gracias a Dios que no estoy ahí, ¿pero que estoy haciendo con mi vida mientras me llega el tiempo?', creo que de eso se trata todo".
• by Corvus Corvax┘
Por ello es mejor el exterior..hacia la nada.
Por lo mismo somos pobres actores ante la vida. No vivos.
....por si la vida...significara algo.
Y sin embargo...no sé...tal vez nostalgia.
• by Nico •
Todo se resume en que quizas , algún día uno pueda llegar a ser feliz...
Pero concuerdo con vos, esta vida es una larga espera a la muerte.. tarde o temprano te llega..
Una larga espera.. mezclada con sufrimientos, tristezas, odios, felicidad...
Creo que el esfuerzo vale la pena, intentar ser feliz de alguna forma hace olvidarnos de nuestro final, nos hace pensar en otra cosa... nos desvía se esa ansiedad se saber como va a ser nuestro fin.
Nos hace creer que esta vida vale algo, que en ese tortuoso y sinuoso camino a la muerte, encontrar algo de felicidad, aunque sea mínima y efímera, nos da tranquilidad... nos da paz para poder partir tranquilos de este mundo..
A este paso me parece que voy a morir solo...
Espero algún día, quizás, poder encontrar, sentir esa felicidad de la que te hablé... encontrarla a ella... the queen of all my dreams...
Qué sigas muy bien...
PD: esperando tu vuelta al clan..
• by Sore [Love Me If You Dare]
Entonces porque no acabar ya con la vida??????... Quizas después de la vida venga la nada... pero no quiero yacer bajo el lecho de la oscuridad sin hacer nada..."Prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado"...
La vida es como tu la quieres ver... y yo ya estoy cansado de ver solo una negro absoluto cubrir mis ojos, una cegüera con la que mi alma no puede, una vida que puede ser diferente...
• by NigmaEdw...
Porque en ese recorrido conoceras de ti y el porque de estar en este lado de la vida . no existente para muchos la vida es lo que vale mas que cuarquier cosa ,para otras creer que estan para cumplir con alguna estraña labor enviada desde el cielo,otros desiden desperdiciarla con un exesivo consumo de ,por ejemplo ; drogas ,alcohol ,hay unas que la dedican para matar a otros que en verdad saben para que estan en esta vida y por toparse con un destino insierto y no esperado( por el que mata) termina perdiendo lo que mas aprecia y quiere de esta vida un ejemplo :recuerda a su hija si le dijo antes de morir algo bonito o simplemente le habia pegado o recuerda a su pareja algo paresido si en su ultimo respiro de vida se despidio de ella con una sonrrisa o se habia peleado y recordo no haderle dicho -que a pesar de haber discutido con ella le ama de verdad-,te diria mas pero mientras mas recuerdo lo que te estoy escribiendo ,siento que tu corazon esta roto y lleno de una soledad que no deberia existir ,asi que me despido no con antes decirte que ahi en esta vida mucho de que aprender y se que esta vida es unica no hay otra igual ,por ello no esperes llegar ha una edad mayor solo para recordar si fue buena o mala la vida que hoy tienes en juventud,has como yo dejate llevar por la musica y alli recuerda cada momento que vives y no esperes ver de tus recuerdo cuando estes muriendo ,alli yo si te digo ,"no le veo la ciencia recordar los bellos momentos cuando uno ya está muriendo".
hace 3 años
Al fin y al cabo, tanto lío ...y la vida no significa nada.
SEYTON.-
• Señor, la reina ha muerto.
MACBETH.-
• ¡Debiera haber muerto más tarde!
• ¡Entonces habría yo tenido tiempo para entender una palabra así!...
• El mañana y el mañana y el mañana avanzan a pequeños pasos, de día en día, hasta la última sílaba del tiempo recordable; y todos nuestros ayeres han alumbrado a los locos el camino hacia el polvo de la muerte...
¡Extínguete, extínguete, fugaz llama!... ¡La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y agita una hora sobre la escena, y después no se acuerda más...; un cuento narrado por un idiota con gran aparato, y que nada significa...
• (Macbeth, Act V, scene V)
El relato de un idiota
Por Fernando Sorrentino
El tantas veces citado pasaje —Macbeth, V, v— en que el protagonista reflexiona sobre la esencia de la vida consta en estos cinco versos:
Life’s but a walking shadow, a poor player
That struts and frets his hour upon the stage
And then is heard no more: it is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing.
Es especialmente célebre el tramo final, en el que, más o menos, se dice que 1) la vida es un cuento narrado por un idiota, y 2) ese cuento nada significa. Esta parte es bastante inequívoca y sencilla. Pero ¿cómo interpretar el sintagma full of sound and fury que es atributo del sustantivo tale?
No he logrado consultar las traducciones decimonónicas de José García de Villalta (1838) ni de J. Núñez de Prado (1857), ni tampoco la posterior de Guillermo Macpherson (1922). Pero sí he podido cotejar las siguientes:*
¿Qué es la vida sino una sombra, un histrión que pasa por el teatro, y a quien se olvida después, o la vana y ruidosa fábula de un necio? (en prosa).
(Marcelino Menéndez Pelayo, Madrid, 1881.)
¡La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y agita una hora sobre la escena y después no se le oye más…; un cuento narrado por un idiota con gran aparato, y que nada significa…! (en prosa).
(Luis Astrana Marín, Madrid, 1920.)
Sombra ambulante es esta vida, mísero actor que en el escenario se afana y pavonea un momento y al cabo, para siempre, calla su voz. Relato de un idiota, lleno de ruido y furia, que nada significa (en prosa).
(Guillermo Whitelow, Buenos Aires, 1970.)
La vida es una sombra tan sólo, que transcurre; un pobre actor
que, orgulloso, consume su turno sobre el escenario
para jamás volver a ser oído. Es una historia
contada por un necio, llena de ruido y furia,
que nada significa (en verso).
(Manuel Ángel Conejero, Madrid, 1980.)
Es la vida
sombra fugaz, pobre histrión que en escena
se pavonea un rato, y nada más
vuelve a saberse de él: es el relato
de un idiota, lleno de furia y ruido,
que nada significa (en verso).
(José María Coco Ferraris, Buenos Aires, 1985.)
Podemos dividir a los traductores en dos bandos.
Por un lado, los que han optado por realizar una paráfrasis: Menéndez Pelayo: «la vana y ruidosa fábula de un necio»; Astrana Marín: «un cuento narrado por un idiota con gran aparato».
Por el otro, quienes han preferido ser más literales: Whitelow: «relato de un idiota, lleno de ruido y furia»; Conejero: «historia contada por un necio, llena de ruido y furia»; Coco Ferraris: «relato de un idiota, lleno de furia y ruido».
Ahora bien, sabemos que William Faulkner tomó del verso de su tocayo Shakespeare el título de su celebérrima novela The Sound and the Fury (1929).
Dos preguntas mías: en este contexto, sound, ¿significa ‘sonido’ o ‘ruido’?; fury, ¿significa ‘furia’ o ‘furor’?
Algunas respuestas ajenas: F. E. Lavalle (Barcelona, Planeta, ¿1972?) y Ana Antón-Pacheco (Madrid, Alfaguara, ¿1987?) prefirieron El ruido y la furia. También se inclinó por esta solución Mariano Antolín Rato (Barcelona, Bruguera, ¿1981?); sin embargo, dos años más tarde, los editores parecieron cambiar de idea y entonces la novela apareció con el título de El sonido y la furia (Barcelona, Bruguera, ¿1983?).
Declaro que las interrogaciones en las fechas obedecen a que ignoro si hay edición anterior a ésas, que son las que mi hado me permitió hallar en Buenos Aires. Sin duda, y como suele suceder, algún amigo lector podrá aportar datos más precisos.
(*) También he visto la de R. Martínez Lafuente (Valencia, Prometeo, s/f.), que me parece una suerte de fotografía retocada del trabajo de Astrana Marín:
¿Qué es la vida? Un fantasma que marcha; un pobre cómico que se pavonea y se agita durante la hora que dura su papel, pero del que nadie se acuerda un momento después; una historia cantada [sic] por un idiota con gran aparato y que nada significa.
En la revista argentina El Teatro, año II, n.º 96, s/f (¿c. 1925?) se reproduce, sin mención del traductor, la versión de Astrana Marín, reemplazando la construcción «y después no se le oye más» por la semántica y gramaticalmente errónea «y después no se acuerda más».
A su vez, la traducción de don Marcelino se reproduce sin mención del traductor en la edición de Porrúa, México, 1968.
• Señor, la reina ha muerto.
MACBETH.-
• ¡Debiera haber muerto más tarde!
• ¡Entonces habría yo tenido tiempo para entender una palabra así!...
• El mañana y el mañana y el mañana avanzan a pequeños pasos, de día en día, hasta la última sílaba del tiempo recordable; y todos nuestros ayeres han alumbrado a los locos el camino hacia el polvo de la muerte...
¡Extínguete, extínguete, fugaz llama!... ¡La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y agita una hora sobre la escena, y después no se acuerda más...; un cuento narrado por un idiota con gran aparato, y que nada significa...
• (Macbeth, Act V, scene V)
El relato de un idiota
Por Fernando Sorrentino
El tantas veces citado pasaje —Macbeth, V, v— en que el protagonista reflexiona sobre la esencia de la vida consta en estos cinco versos:
Life’s but a walking shadow, a poor player
That struts and frets his hour upon the stage
And then is heard no more: it is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing.
Es especialmente célebre el tramo final, en el que, más o menos, se dice que 1) la vida es un cuento narrado por un idiota, y 2) ese cuento nada significa. Esta parte es bastante inequívoca y sencilla. Pero ¿cómo interpretar el sintagma full of sound and fury que es atributo del sustantivo tale?
No he logrado consultar las traducciones decimonónicas de José García de Villalta (1838) ni de J. Núñez de Prado (1857), ni tampoco la posterior de Guillermo Macpherson (1922). Pero sí he podido cotejar las siguientes:*
¿Qué es la vida sino una sombra, un histrión que pasa por el teatro, y a quien se olvida después, o la vana y ruidosa fábula de un necio? (en prosa).
(Marcelino Menéndez Pelayo, Madrid, 1881.)
¡La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y agita una hora sobre la escena y después no se le oye más…; un cuento narrado por un idiota con gran aparato, y que nada significa…! (en prosa).
(Luis Astrana Marín, Madrid, 1920.)
Sombra ambulante es esta vida, mísero actor que en el escenario se afana y pavonea un momento y al cabo, para siempre, calla su voz. Relato de un idiota, lleno de ruido y furia, que nada significa (en prosa).
(Guillermo Whitelow, Buenos Aires, 1970.)
La vida es una sombra tan sólo, que transcurre; un pobre actor
que, orgulloso, consume su turno sobre el escenario
para jamás volver a ser oído. Es una historia
contada por un necio, llena de ruido y furia,
que nada significa (en verso).
(Manuel Ángel Conejero, Madrid, 1980.)
Es la vida
sombra fugaz, pobre histrión que en escena
se pavonea un rato, y nada más
vuelve a saberse de él: es el relato
de un idiota, lleno de furia y ruido,
que nada significa (en verso).
(José María Coco Ferraris, Buenos Aires, 1985.)
Podemos dividir a los traductores en dos bandos.
Por un lado, los que han optado por realizar una paráfrasis: Menéndez Pelayo: «la vana y ruidosa fábula de un necio»; Astrana Marín: «un cuento narrado por un idiota con gran aparato».
Por el otro, quienes han preferido ser más literales: Whitelow: «relato de un idiota, lleno de ruido y furia»; Conejero: «historia contada por un necio, llena de ruido y furia»; Coco Ferraris: «relato de un idiota, lleno de furia y ruido».
Ahora bien, sabemos que William Faulkner tomó del verso de su tocayo Shakespeare el título de su celebérrima novela The Sound and the Fury (1929).
Dos preguntas mías: en este contexto, sound, ¿significa ‘sonido’ o ‘ruido’?; fury, ¿significa ‘furia’ o ‘furor’?
Algunas respuestas ajenas: F. E. Lavalle (Barcelona, Planeta, ¿1972?) y Ana Antón-Pacheco (Madrid, Alfaguara, ¿1987?) prefirieron El ruido y la furia. También se inclinó por esta solución Mariano Antolín Rato (Barcelona, Bruguera, ¿1981?); sin embargo, dos años más tarde, los editores parecieron cambiar de idea y entonces la novela apareció con el título de El sonido y la furia (Barcelona, Bruguera, ¿1983?).
Declaro que las interrogaciones en las fechas obedecen a que ignoro si hay edición anterior a ésas, que son las que mi hado me permitió hallar en Buenos Aires. Sin duda, y como suele suceder, algún amigo lector podrá aportar datos más precisos.
(*) También he visto la de R. Martínez Lafuente (Valencia, Prometeo, s/f.), que me parece una suerte de fotografía retocada del trabajo de Astrana Marín:
¿Qué es la vida? Un fantasma que marcha; un pobre cómico que se pavonea y se agita durante la hora que dura su papel, pero del que nadie se acuerda un momento después; una historia cantada [sic] por un idiota con gran aparato y que nada significa.
En la revista argentina El Teatro, año II, n.º 96, s/f (¿c. 1925?) se reproduce, sin mención del traductor, la versión de Astrana Marín, reemplazando la construcción «y después no se le oye más» por la semántica y gramaticalmente errónea «y después no se acuerda más».
A su vez, la traducción de don Marcelino se reproduce sin mención del traductor en la edición de Porrúa, México, 1968.
lunes 20 de septiembre de 2010
Últimas palabras
Bolívar con el sueño frustrado de la unificación latinoamericana, murió resignado a meditar lo siguiente: “Los tres mayores necios que ha habido jamás son Cristo, el Quijote y yo". Murió en una hamaca, huésped de un español de Santa Marta, sus últimas palabras fueron: "He arado en el mar".
Nerón: ¡Que artista muere conmigo!
Director de películas de notorio corte surrealista, como “El perro andaluz”, el español Luis Buñuel, se limitó a decir: “Me muero”. Idénticas palabras dijo Antón Chéjov, aunque muchos aún afirman que el escritor ruso murió exclamando: “¡Champán!”.
Honoré de Balzac: Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro!
El escritor Lewis Carroll, autor de “Alicia en el País de las Maravillas”, murió en su casa, enfadado con su enfermera dijo: “Quíteme esta almohada. Ya no la necesito".
El 18 de junio de 1936, el escritor soviético Maksim Gorki, poco antes de morir dijo: "…Habrá guerras… Hay que prepararse".
A Winston Churchill se le han atribuido numerosas últimas palabras -e infinitas citas -, pero lo más probable es que dijera: “¡Todo es tan aburrido!”.
Isabel I de Inglaterra: Todas mis posesiones por un momento de tiempo.
Conocido por las insuperables cantidades de alcohol que consumió durante su vida, el actor estadounidense Humphrey Bogart comentó sus últimos instantes con estas palabras: “Nunca debí cambiarme del scotch a los martinis".
Lord Byron: Ahora yo me iré a dormir. Buenas noches.
Condenada a ser decapitada por presunto adulterio y alta traición, Ana Bolena fue llevada al cadalso, donde le dijo a su verdugo: “No le dará ningún trabajo: tengo el cuello muy fino".
Frédéric Chopin: Ahora, estoy en la fuente de la felicidad.
En su lecho de muerte, el escritor chileno José Donoso al parecer no dijo nada. Sólo pidió que le leyeran el poema “Altazor”, de Vicente Huidobro.
Anna Pavlova: ¡Que esté preparado mi traje de cisne!
El poeta chileno Vicente Huidobro, volviendo brevemente de la inconciencia de su agonía, les confesó a sus familiares: “Tengo miedo”. Poco antes, hizo llorar a su fiel amiga Henriette Petit cuando, levantándose levemente de su lecho de muerte, la miró y le dijo: “¡Cara de poto!”.
A las 5:07 horas del 29 de agosto de 1947, "Manolete" pronuncia sus últimas palabras ante Giménez Guinea.
- "¡Qué disgusto le voy a dar a mi madre!"
- "¡Don Luis, que no veo, no veo nada"
-“Adiós, amigo mío, sin gestos, sin palabras./ Que no haya dolor ni tristeza en tu frente./ En esta vida, morir no es nada nuevo,/ pero vivir, por supuesto, es menos nuevo aun”, escribió a los 30 años el poeta ruso Serguei Esenin, utilizando como tinta su propia sangre, y luego se colgó de unas cañerías de agua que había en su pieza de un hotel de San Petersburgo.
Bela Lugosi: "Yo soy el conde Drácula, el rey de los vampiros, soy inmortal''.
El escritor Henry James saludó a la muerte diciendo: “Al fin, esa cosa distinguida”.
Ramón María del Valle-Inclán, poco antes de morir dijo: “España no está aquí, está en América, En México está la esencia más pura de España”.
El escritor irlandés, James Joyce, preocupado por que la crítica calificó de incomprensible su novela “Finnegans Wake”, preguntó antes de morir: “¿En serio nadie la entiende?”.
Alguien dijo:
-Ha refrescado esta noche . Más vale que coja usted el abrigo, doctor King.
-Esta bien, lo cogeré.
Fueron las últimas palabras de Martin Luther King. Sonó un disparo y su cuerpo cayó desplomado el 4 de abril de 1968 en Memphis.
Franz Kafka antes de morir dijo a su médico: "Máteme, sino usted es un asesino"
Ludwig Wittgenstein: ''Dígales que mi vida ha sido maravillosa". Falleció en Cambridge el 29 de abril de 1951.
Jose María Escrivá de Balaguer: "No me encuentro bien". Falleció en Roma el 26 de junio de 1975.
Las últimas palabras de Tomás Moro al al subir al patíbulo fueron: “Soy un fiel servidor del Rey, pero primero de Dios”.
Albert Einstein: Pronunció sus últimas palabras en el lecho de muerte, pero no sabemos cuales fueron debido a que la enfermera que estuva a su lado no entendía el Alemán.
Teresa de Jesús: "Al fin, muero hija de la Iglesia".
François Rabelais: ¡Que baje el telón, la farsa terminó!
Galileo fue procesado y obligado a renunciar a sus convicciones. Se dice que cuando se hallaba al borde de la muerte, sus últimas palabras fueron: "no importa lo que ellos digan, la tierra gira alrededor del Sol".
Las últimas palabras de Cristóbal Colón fueron: "En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu".
Winston Churchill: Todo me aburre.
Thomas Alva Edison: Es muy bonito todo allá
Leonardo Da Vinci: He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.
Camilo José Cela: ¡Viva Iria Flavia!
Según los escritos budistas las últimas palabras de Buda fueron: "todas las cosas son perecederas. Esforzaos por vuestra salvación".
Antes de morir en Weimar Goethe dijo: "Luz más luz".
Tras su letal trago de cicuta, al que había sido condenado por impío y corruptor de la juventud, Sócrates dijo: “Critón, le debo un gallo a Asclepio. No te olvides de pagárselo".
Ludwig van Beethoven: Que los amigos aplaudan. La comedia se ha acabado.
-“¿Quién es?”, dijo Billy the Kid, en una pieza oscura, justo antes de que el sheriff Pat Garrett le disparara un balazo en el corazón.
María Antonieta que murió guillotinada el 16 de octubre de 1793 en París, dijo sus últimas palabras al verdugo disculpándose por haberle pisado.
El poeta Dylan Thomas, que decía haber bebido su primer whisky a los 4 años, exclamó: “Me he bebido dieciocho vasos bien llenos de whisky. Eso es un record. Eso es todo lo que yo he conseguido en 39 años".
A Phineas Taylor Barnum, fundador del legendario Barnum Circus, a la hora de despedirse del mundo sólo le interesó preguntar: “¿Cuánto se recaudó hoy en el Madison Square Garden?”.
Las últimas palabras del cantaor flamenco Camarón de la Isla fueron una desesperada llamada a Juana, su madre: Omaíta, ¿qué es lo que tengo?.
Napoleón Bonaparte: Josefina...
Nostradamus, el profeta del siglo dieciséis, hizo su última predicción: “Mañana, ya no estaré aquí”.
Edgar Allan Poe falleció el 7 de octubre de 1849 padeciendo delirium tremens. Sus últimas palabras fueron "Que Dios ayude a mi pobre alma".
El poeta estadounidense Walt Whitman, que en sus últimos años buscó algo coherente y glorioso y patriótico que heredarle a la humanidad desde su lecho de muerte, se dio por vencido y, expirando, exclamó: “¡Mierda!”.
José Hernández : El 21 de octubre de 1886 murió en su quinta de Belgrano. Sus últimas palabras fueron: "Buenos Aires... Buenos Aires...".
La mítica bailarina Mata Hari, condenada en Francia por espionaje a la pena de muerte, le pidió al oficial del pelotón de fusilamiento que le trajera un espejito, se empolvó bien el rostro y dijo: “Gracias, monsieur”.
Leopold von Sacher-Masoch muere el 9 de Marzo de 1895 en Lindheim de un ataque al corazón, sus últimas palabras fueron:"...aimez moi...".
La escritora estadounidense, Gertrude Stein, se interrogó enigmáticamente a sí misma: “¿Cuál es la respuesta?”. Después de meditarlo un momento, dijo: “Y, en ese caso, ¿cuál es la pregunta?”.
El revolucionario mexicano Pancho Villa, fue herido mortalmente en un atentado, pero aún tuvo tiempo de rogarle encarecidamente a un periodista: “¡Escriba usted que he dicho algo!”.
Tras la muerte de su esposa y de su hija mayor, Karl Marx perdió todo deseo de vivir y fue presa de numerosas enfermedades. Cuando Friedrich Engels le preguntó si le quedaba algún mensaje que dejarle a la posteridad, Marx, indignado, le contestó: “¡Fuera, desaparece de mi vista! ¡Las últimas palabras son cosa de tontos que no han dicho lo suficiente mientras vivían!”.
" Alain, ¿sabes una cosa? ¡Te extraño! "
Ayrton Senna —corredor brasileño de Fórmula 1— a su gran rival Alain Prost, 25 minutos antes de morir.
" ¡Al más fuerte! "
Alejandro el Grande
Sus generales le preguntaron que —como él no dejaba ningún heredero— a quién le correspondía ser el emperador del mundo. Alejandro puede haber dicho Kráteros (el nombre de uno de sus generales), pero éste no estaba presente, y los generales pueden haber elegido oír kratistós (‘el más fuerte’).
" Al otro lado del río, entre los árboles "
Thomas Jonathan "Stonewall" Jackson
Lo que quería decir ha sido motivo de muchas discusiones. Para los que le acompañaban en aquel momento, se trataba del lugar dónde deseaba ser enterrado, y así lo hicieron.
«A moi, ma chère amie!"
‘¡A mí, mi querida amiga!’
Jean Paul Marat
" Apaguen la luz "
Theodore Roosevelt
" Arderé, pero eso no es sino un hecho. Seguiremos discutiendo en la eternidad "
Miguel Servet a sus jueces en Ginebra.
" ¡Ay, patria mía! "
Manuel Belgrano, patriota argentino.
" ¡Cara de poto! "
Vicente Huidobro, a la pintora Heriette Petit que lloraba en su lecho de muerte.
" ¡Carajo, un balazo! "
Antonio José de Sucre, tras recibir un disparo mientras cabalgaba en la jungla de Colombia. Se decía que era un caballero educado que nunca había maldecido hasta ese día.
" Clemente, y tú también Felipe, traidores a la palabra dada, ¡os emplazo a los dos ante el Tribunal de Dios!... A ti, Clemente, antes de cuarenta días, y a ti, Felipe, dentro de este año... "
Jacques de Molay, último maestre de la Orden del Temple, mientras era quemado en la hoguera.
Lo curioso del caso es que la maldición o profecía de Molay se cumplió. A los treinta y tres días de la ejecución de los templarios, moría el papa Clemente V en el castillo de Roquemaure, posiblemente envenenado. El rey Felipe IV de Francia, nueve meses después de la pira de París, fallecía misteriosamente mientras cazaba. Muchos pensaron en la maldición de Molay, en cambio otros muchos sospecharon de un brazo ejecutor mucho más de carne y hueso, un brazo templario que se habría cobrado la venganza.
" Crito, le debo un gallo a Asclepio "
Sócrates, dirigiéndose a sus discípulos después de tomar la cicuta.
" Cuando era rector en Salamanca, cuando era rector..."
Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares tras una semana entera de delirio.
Lo último coherente que dijo fue: "Esto es hecho".
" Das ist absurd! Das ist absurd! "
‘¡Es absurdo!... ¡Esto es absurdo!
Sigmund Freud
" Dejadme ir a la casa del Padre "
Nota: Los días inmediatos a la muerte de Juan Pablo II (2 de abril de 2005), se difundió en varios medios de comunicación que "Amén" había sido su última palabra. Días más tarde, desde el Vaticano se declaró que sus últimas palabras habían sido "Déjenme ir a la casa del Padre" en polaco.
" Déjenme morir tranquilo; no voy a vivir mucho tiempo "
George Washington. Murió el 14 de diciembre de 1799 tras la aplicación de sangrías.
"Mañana muchos maldecirán mi nombre".
Adolf Hitler. Segundos antes de suicidarse.
" Death seeketh us all "
‘La muerte nos caza a todos’.
Gawain III
" De verdad: ¿tengo pinta de marica? "
Rodolfo Valentino, a los médicos que lo atendían.
" Dilexi iustitiam et odivi iniquitatem, propterea morior in exilio "
‘Amé la justicia y odié la iniquidad, por eso muero en el destierro'.
El Papa Gregorio VII
«Oh my God» traducido : Dios mío! .
Diana Spencer, princesa de Gales.
Fuente:elmundo.es
" ¡Dispárame en el pecho! "
Benito Mussolini
" El dinero no puede comprar la vida "
Bob Marley
" El rey ha llegado, y yo me muero "
Juan Prim, cuando le dijeron que Amadeo de Saboya acababa de desembarcar en Cartagena.
" Entonces, firmad la paz "
Epaminondas, después de informarle que sus dos posibles sucesores habían muerto en la batalla de Mantinea.
" Es ist gar nichts, es ist gar nichts... "
‘No es nada, no es nada...’
Francisco Fernando, archiduque de Austria
El archiduque perdió la consciencia después de ser disparado en Sarajevo, y murió casi inmediatamente después de recuperarla.
" Es una pena irse, esto comienza a ponerse divertido "
Louis Gay-Lussac, químico y físico francés, estando ya moribundo, a propósito de los nuevos descubrimientos científicos.
" France, armée, Joséphine... "
‘Francia, ejército, Josefina’
Napoleón Bonaparte en Santa Helena.
" He arado en el mar "
Simón Bolívar
Nota: Al menos, fueron unas de sus últimas palabras. Según otras fuentes, lo último que dijo antes de morir fue "¡Vámonos! ¡Vámonos! ¡Esta gente no nos quiere en esta tierra!»
" ¡Hay que meter la cortina de la ducha por dentro! "
Richard Hilton, dueño de la cadena de hoteles Hilton, a uno de sus trabajadores.
" ¡Hey, Rāma! "
Mahatma Gandhi, tras ser disparado.
" Jesús "
Carlos I de España
"
Kai su, teknon? "
Traducción: ‘¿También tú, hijo mío?’
Julio César
Según Suetonio, César no dijo nada mientras moría, pero otros autores le atribuyen estas palabras en griego. La traducción latina «¿Tu quoqüe, fili?» es apócrifa; otra versión, «¿Et tu, Brute?», se debe a Shakespeare).
" Licht, mehr Licht! "
‘¡Luz, más luz!’
Johann Wolfgang von Goethe
" Love one another "
‘Amaos los unos a los otros’.
George Harrison, guitarra principal del grupo británico The Beatles.
" ¡Magallanes, Magallanes...! "
Bernardo O'Higgins
" Mè mou tous kuklous taratte " (Μη μου τους κύκλους τάραττε)
‘¡No me toque los círculos!’
Arquímedes
Se dirigía a un soldado romano, que lo estaba forzando a reportarse ante el general romano después de la captura de Siracusa, mientras él estaba absorto sentado en el piso resolviendo un problema de geometría. El soldado lo mató.
" ¿Me estoy muriendo o es mi cumpleaños? "
Nancy, Lady Astor, que despertó en su lecho de muerte y vio a toda su familia reunida.
" Mira en qué paz puede morir un cristiano "
Joseph Addison
" ¡Mozart! "
Gustav Mahler
" ¡Muero con mi patria! "
Francisco Solano López (no se sabe si dijo «muero con mi patria» o «muero por mi patria»).
" ¡Un oficial paraguayo no se rinde! "
Francisco López, hijo
" Muero por la libertad de América "
José Miguel Carrera
" No "
Alexander Graham Bell, inventor escocés-canadiense. Su esposa sorda le susurró, «No me dejes.» Él, usando lenguaje de signos, replicó «No.»
" No Juana de Arco "
Buster Keaton, cómico estadounidense.
Nota: Ante su lecho de moribundo, alguien sugirió tocarle los pies para saber si ya había muerto; explicó que los difuntos tienen los pies fríos. Keaton dijo entonces sus últimas palabras, confirmando su genial sentido del humor, y murió.
" No le dará ningún trabajo: tengo el cuello muy fino "
Ana Bolena, ex-esposa de Enrique VIII, antes de morir decapitada.
" No llores, necesito de todo mi coraje para morir a los veinte años "
Evariste Galois, matemático francés, a su hermano Alfred.
" No más "
Frédéric Chopin en su agonía por tuberculosis.
"Homo Reus"
"Hombre culpable"
Wolfgang Amadeus Mozart
" No me mataréis como a un cordero, sólo moriré donde yo quiero "
Ramiro Ledesma Ramos
" No pasa nada, señora, absolutamente nada. Solo que acaban de matar a vuestro marido "
Francesillo de Zúñiga, de oficio bufón, a su esposa.
" No sé, es la primera vez que me ejecutan "
Maximiliano de Habsburgo, emperador de México (cuando estaba ante el pelotón de fusilamiento, uno de los condenados le preguntó: «¿Es esa la señal de la ejecución?». Él dio esa respuesta).
"No se preocupen, no alcanzarían a un elefante a esta distanc..."(Según otra versión: "No se preocupe, a esta distancia esos desgraciados no acertarían ni a un elef...")
Últimas palabras del General nordista John B. Sedgwick, cuando un oficial de su Estado Mayor le advertía de la extraordinaria puntería de los francotiradores confederados durante la Guerra de Secesión.
NOTA: No hubo imprudencia por su parte, se ha calculado que el francotirador en cuestión estaba a más de 900 metros.
" Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro! "
Honoré de Balzac
" Pardonnez-moi, monsieur " (‘Discúlpeme señor’).
María Antonieta
Cuando se aproximaba a la guillotina, condenada a ser decapitada por traición, tropezó accidentalmente con el pie del verdugo maldito.
" ¡Per Catalunya! "
Lluís Companys político catalan, antes de ser fusilado.
" Please don't leave me. Please don't leave me "
‘Por favor no te vayas, no me dejes’.
Chris Farley, a una prostituta, en el momento en que ella salía de su habitación, después de todo un fin de semana de sexo y drogas. Cuando ella se dio vuelta, Farley ya había colapsado.
" Por favor señor verdugo, un momentito. "
Madame du Barry,
" Qualis ártifex pereo! " .
Nerón
Traducción: ‘¡Qué gran artista perece [conmigo]!’.
" Qué bello es morir por la patria "
Iosef Trumpeldor
" ¡Qué pena morir, cuando me queda tanto por leer! "
Menéndez Pelayo
" ¡Qué pérdida irreparable! "
Augusto Comte
" ¿Quién anda ahí? "
Otra versión: «¿Quién es? ¿Quién es?»
Billy el Niño, bandido estadounidense.
Nota: Aunque el idioma materno de Billy era el inglés, sus últimas palabras fueron en español.
" Quiero dormir... "
George Bernard Shaw
" Señor, ábrele los ojos al rey de Inglaterra "
William Tyndale. Su oración final, antes de ser estrangulado y quemado en la hoguera por la Inquisición en octubre de 1536 como convicto de herejía.
" Señor, ayuda a mi pobre alma» o «Que Dios se apiade de mi pobre alma "
Edgar Allan Poe
" Sé que has venido para matarme. Dispara cobarde, que sólo vas a matar a un hombre "
Che Guevara
" Sobre la Tierra hay millones de hombres que sufren: ¿por qué estáis al cuidado de mí solo? "
León Tolstoi.
" Tengo un terrible dolor de cabeza "
Franklin Delano Roosevelt
" ¡Arriba España! "
José Antonio Primo de Rivera. Pocos segundos antes de ser fusilado en Alicante
" Todas mis posesiones por un momento de tiempo "
Isabel I de Inglaterra
" ¡Todo es tan aburrido! "
Winston Churchill
" Vete... estoy bien "
H. G. Wells
" ¡Viva Andalucía libre! "
Blas Infante, Padre de la Patria Andaluza, fue asesinado al comienzo de la guerra civil española en agosto de 1936. Malherido, buscó ayuda en un convento de monjas que había en la zona, pero se negaron a ayudarlo.
" Viva la patria, aunque yo perezca "
Mariano Moreno, patriota argentino.
" Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡porque vuestros hijos sean mejores que vosotros! "
Ramiro de Maeztu
" What is this? "
‘¿Qué es esto?’
Leonard Bernstein
" Why not? After all, it belongs to Him! "
‘¿Por qué no? ¡Después de todo le pertenece a Él!’.
Charlie Chaplin. Una persona al lado de su cama le dijo: «Que Dios bendiga su alma» en su película Monsieur Verdoux (de 1947).
" Yo sé en quien he creído "
Ellen Gould White, profetisa de la Iglesia Adventista del 7.º Día.
"¡Todo mortal!"
Gustavo Adolfo Bécquer
Referencias:wikipedia.org
"¡Es liebe das heilige Deutschland!"
"¡Larga vida a la sagrada Alemania!"
Claus Von Stauffenberg, al ser fusilado por ser el artífice del frustrado complot del 20 de Julio de 1944 contra Hitler.
Ese es el caso del escritor Oscar Wilde, un derrochador que siempre vivió rodeado de lujo y que en el lecho de muerte en un hotel parisino sorbía champán de una copa rodeado de sus amigos más fieles.
"Muero como viví, por encima de mis posibilidades", comentó el literato irlandés antes de estirar la pata. Por su parte, la actriz Marlene Dietrich dijo al amigo que la acompañaba en el dormitorio de su lujosa vivienda en París: "Lo quisimos todo y lo conseguimos, ¿no es verdad?".
La obra de Halter se titula Ya cumplí mi misión aquí, última frase que se atribuye al genio de la ciencia Albert Einstein. Entre las citas, figura la serena confirmación de John Lennon , "me dieron", poco antes de morir víctima de los disparos de un enajenado.
Otros se despidieron incluso con frases románticas de amor, como la leyenda del reggae Bob Marley, que, tras recibir sin éxito tratamiento en una clínica alemana contra el cáncer, voló moribundo de regreso a Jamaica y tuvo que hacer una escala en Miami al agravarse su estado.
"No llores, a mí me va a ir mejor y prepararé para ti un lugar en el paraíso celestial", dijo el cantante antes de cerrar definitivamente los ojos mientras le tomaba la mano su compañera Cindy. Hans Halter constató también, sin embargo, que la muerte llega siempre inesperadamente y uno no puede prepararse de antemano las últimas palabras.
Así, el poeta galés Dylan Thomas se dirigió a su amante, justo antes de entrar en el coma que le causaría la muerte cinco días después, con una fase más bien prosaica: "Bebí 18 vasos de wisky puro. Creo que es todo un récord".
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mt 27,46; jn 15,34).
Es una oración tomada del salmo 22, que probablemente recitó completo y en arameo (Eli Eli lama sabachthani),
¡Apunte bien! ¡Va usted a matar a un hombre!
Fueron las últimas palabras que pronunció Ernesto "Che" Guevara el 9 de Octubre de 1967 segundos antes de morir en la Higuera (Bolivia), a manos de un soldado enemigo del ejército boliviano (a los que ayudaron agentes de la CIA).
Halter, que como médico empleado en un hospital ha acompañado a muchos pacientes en sus últimos minutos de vida, asegura que mucha gente es capaz de resumir toda su existencia en su frase de despedida de este mundo.
Ese es el caso del escritor Oscar Wilde, un derrochador que siempre vivió rodeado de lujo y que en el lecho de muerte en un hotel parisino sorbía champán de una copa rodeado de sus amigos mas fieles.
"Muero como he vivido, por encima de mis posibilidades", comentó el literato irlandés antes de estirar la pata, mientras la actriz Marlene Dietrich dijo al amigo que le acompañaba en el dormitorio de su lujosa vivienda en París: "Lo quisimos todo y lo conseguimos ¿no es verdad?".
La obra de Halter se titula "Ya he cumplido mi misión aquí", última frase que se atribuye al genio de la ciencia Albert Einstein, y, entre las citas, figura la serena confirmación de John Lennon, "me han dado", poco antes de morir víctima de los disparos de un enajenado.
Otros se despidieron incluso con frases románticas de amor, como la leyenda del reggae Bob Marley, que, tras recibir sin éxito tratamiento en una clínica alemana contra el cáncer, voló moribundo de regreso a Jamaica y tuvo que hacer una escala en Miami al agravarse su estado.
"No llores, a mí me va a ir mejor y prepararé para ti un lugar en el paraíso celestial", dijo el cantante antes de cerrar definitivamente los ojos mientras le tomaba la mano su compañera Cindy. Hans Halter ha constatado también, sin embargo, que la muerte llega siempre inesperadamente y uno no puede prepararse de antemano las últimas palabras.
Así, el poeta galés Dylan Thomas se dirigió a su amante, justo antes de entrar en el coma que le causaría la muerte cinco días después, con una fase más bien prosaica: "Me he bebido 18 vasos de güisqui puro. Creo que es todo un récord".
Fuente: http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/que_dijeron_algunos_famosos_morir_1971624.htm
Recopilación de palabras finales
"Arderé no es sino un hecho. Seguiremos discutiendo en la eternidad"
Miguel Servet a sus jueces en Ginebra.
"Clemente, y tú también Felipe, traidores a la palabra dada, ¡os emplazo a los dos ante el Tribunal de Dios!... A ti, Clemente, antes de cuarenta días, y a ti, Felipe, dentro de este año...".
Jacques de Molay, ultimo maestre de la Orden del Temple, mientras era quemado en la hoguera.
Lo curioso del caso es que la maldición o profecía de Molay se cumplió. A los treinta y tres días de la ejecución de los templarios, moría el Papa (Clemente V) en el castillo de Roquemaure, posiblemente envenenado. El rey (Felipe IV de Francia), nueve meses después de la pira de Paris, fallecía misteriosamente mientras cazaba. Muchos pensaron el la maldición de Molay, en cambio otros muchos sospecharon de un brazo ejecutor mucho más de carne y hueso, un brazo templario que se habría cobrado la venganza.
"Dejadme ir a la casa del Padre"
Nota: Los días inmediatos a la muerte de Juan Pablo II (2 de abril de 2005), se difundió en varios medios de comunicación que "Amén" había sido su última palabra. Días más tarde, desde el Vaticano se declaró que sus últimas palabras habían sido "Déjenme ir a la casa del Padre" en polaco.
"Déjenme morir tranquilo; no voy a vivir mucho tiempo."
George Washington. Murió el 14 de diciembre de 1799 tras la aplicación de sangrías.
"¡Dispárame en el pecho!"
Benito Mussolini
"He arado en el mar."
Simón Bolívar
Nota: Al menos, fueron unas de sus últimas palabras. Según otras fuentes, lo último que dijo antes de morir fue "¡Vámonos! ¡Vámonos! ¡Esta gente no nos quiere en esta tierra!"
"Juana de Arco, no"
Buster Keaton
Nota: Ante su lecho de moribundo, alguien sugirió tocarle los pies para saber si ya había muerto; explicó que los difuntos tienen los pies fríos. Keaton dijo entonces sus últimas palabras, confirmando su genial sentido del humor, y murió.
"¡Luz, más luz!" o "Licht, mehr Licht!
Johann Wolfgang von Goethe
"¡Magallanes, Magallanes...!"
Bernardo O'Higgins
"Mira en qué paz puede morir un cristiano."
Joseph Addison
"¡Mozart!"
Gustav Mahler
"¡Muero con mi patria!"
Francisco Solano López
"Muero por la libertad de América"
José Miguel Carrera
"No"
Alexander Graham Bell
"No más."
Frédéric Chopin en su agonía por tuberculosis.
"¿Por qué no?, despues de todo le pertenece"
Charlie Chaplin
"¡Qué gran artista perece (conmigo)!" o "Qualis artifex pereo"
Nerón
"¡Qué pérdida irreparable!"
Augusto Comte
"Quiero dormir..."
George Bernard Shaw
"Se abrirán las grandes Alamedas"
Salvador Allende
"Sé que has venido para matarme. Dispara cobarde, que sólo vas a matar a un hombre."
Che Guevara
“Señor, ábrele los ojos al rey de Inglaterra”.
William Tyndale su oración final, antes de ser estrangulado y quemado en la hoguera por la Inquisición en octubre de 1536 como convicto de herejía.
"Señor, ayuda a mi pobre alma" o "Que Dios se apiade de mi pobre alma."
Edgar Allan Poe
"Vete... estoy bien"
H. G. Wells
"Yo sé en quien he creído"
Nota: Palabras de Ellen Gould White en el lecho de muerte, profetisa de la Iglesia Adventista del 7º Dia...
Entonces, firmad la paz.
Epaminondas, después de informarle que sus dos posibles sucesores habían muerto, antes que él, en la batalla de Mantinea
Crito, le debo un gallo a Asclepio
Sócrates, dirigiéndose a sus discípulos después de tomar la cicuta.
"No me mataréis como a un cordero, sólo moriré donde yo quiero."
Ramiro Ledesma Ramos
"¡Un oficial paraguayo no se rinde!"
Francisco López, hijo
"Que bello es morir por la patria"
Iosef Trumpeldor
"A moi, ma chère amie!" (A mí, mi querida amiga!)
Jean Paul Marat
"Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro!"
Honore de Balzac
Ana Bolena, ex-esposa de Enrique VIII, antes de morir decapitada
"Francia, el ejército, la cabeza del ejército... ¡Josefina!"
Napoleón Bonaparte en Santa Elena
"No llores, necesito de todo mi coraje para morir a los veinte años"
Evariste Galois, matemático francés, a su hermano Alfred
Jesús de Nazaret. Varias Versiones
"Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?"
Nota: Palabras de Jesús de Nazaret antes de morir según los evangelios de san Marcos y san Mateo, aunque no serían las últimas, ya que el evangelio recoge más declaraciones de Jesús después de su resurrección. Es una cita del primer versículo de la oración del justo agonizante del Salmo 21 (22).
"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu."
Nota: Palabras de Jesús de Nazaret antes de morir según el evangelio de san Lucas, aunque no serían las últimas, ya que el evangelio recoge más declaraciones de Jesús después de su resurrección. Es una cita del versículo 6 del salmo 31 (ó 30).
"Todo se ha cumplido."
Nota: Palabras de Jesús de Nazaret antes de morir según el evangelio de san Juan.
Últimas palabras de un albañil
En el funeral de un albañil, un hombre desconocido por la familia llora amargamente, se le acerca la mujer del difunto, y dice:
- ¿Era usted amigo suyo?
- Sí.
- ¿Le quería mucho?
- Sí, sus últimas palabras fueron para mí.
- ¿Ah, sí? ¿y cuáles fueron?
- Mariano, ¡no muevas el andamio!
Bobby Ramdass
“Los Redskins Jugarán la Super Bowl.”
JOHN FORD
Considerado uno de los mejores directores de la historia del cine tras obras maestras como "Más Corazón que Odio" (The Searchers, 1956), y "La Diligencia" (Stagecoach, 1939). Pero además era un borracho cabrón.
Frase final: “¡Corten!”
JOAN CRAWFORD
Gran estrella en los 30, 40 y 50. Recordada por sus papeles y por pegarle a su hijita con perchas. Cuando empezó a agonizar, su mucama se pusó a rezar y Joan le dijo...
Frase final: “¡Maldición! ¡Ni te atrevas a pedirle a Dios que me ayude!”
GEORGE REEVES
Un actor medio madera que, tras papeles secundarios, logró protagonizar la serie de TV "Las Aventuras de Superman", antes de ir a su pieza y volarse la tapa de los sesos.
Frase final: “Estoy cansado. Me vuelvo a la cama.”
LOU COSTELLO
Junto a su socio Bud Abbott construyó uno de los dúos cómicos más grossos de la historia. Eso si, el corazón no le andaba muy bien y un día se zampó uno
de frutilla antes de cagar fuego.
Frase final: “Ese fue el mejor helado que probé en mi vida”.
JAMES DEAN
Ídolo en ascenso, iba a toda velocidad con su Porsche Spider plateado por la ruta cuando otro chabón se acercó de frente a ellos más rápido de lo que esperaban. Papá, no corras. Irónicamente días antes había rodado una publicidad de bien público para evitar excesos de velocidad. Veanlá más abajo...
Frase final: “Ese tipo va a parar... Ya nos va a ver.”
DOUGLAS FAIRBANKS
Gran astro del cine de aventuras en la década del 20. Multimillonario marido de la actriz Mary Pickford que nunca usó dobles de riesgo. Le hubieran venído bien antes de tener un infarto en 1939.
Frase final: “Nunca me sentí mejor”.
Fuente: Kurioso
Nerón: ¡Que artista muere conmigo!
Director de películas de notorio corte surrealista, como “El perro andaluz”, el español Luis Buñuel, se limitó a decir: “Me muero”. Idénticas palabras dijo Antón Chéjov, aunque muchos aún afirman que el escritor ruso murió exclamando: “¡Champán!”.
Honoré de Balzac: Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro!
El escritor Lewis Carroll, autor de “Alicia en el País de las Maravillas”, murió en su casa, enfadado con su enfermera dijo: “Quíteme esta almohada. Ya no la necesito".
El 18 de junio de 1936, el escritor soviético Maksim Gorki, poco antes de morir dijo: "…Habrá guerras… Hay que prepararse".
A Winston Churchill se le han atribuido numerosas últimas palabras -e infinitas citas -, pero lo más probable es que dijera: “¡Todo es tan aburrido!”.
Isabel I de Inglaterra: Todas mis posesiones por un momento de tiempo.
Conocido por las insuperables cantidades de alcohol que consumió durante su vida, el actor estadounidense Humphrey Bogart comentó sus últimos instantes con estas palabras: “Nunca debí cambiarme del scotch a los martinis".
Lord Byron: Ahora yo me iré a dormir. Buenas noches.
Condenada a ser decapitada por presunto adulterio y alta traición, Ana Bolena fue llevada al cadalso, donde le dijo a su verdugo: “No le dará ningún trabajo: tengo el cuello muy fino".
Frédéric Chopin: Ahora, estoy en la fuente de la felicidad.
En su lecho de muerte, el escritor chileno José Donoso al parecer no dijo nada. Sólo pidió que le leyeran el poema “Altazor”, de Vicente Huidobro.
Anna Pavlova: ¡Que esté preparado mi traje de cisne!
El poeta chileno Vicente Huidobro, volviendo brevemente de la inconciencia de su agonía, les confesó a sus familiares: “Tengo miedo”. Poco antes, hizo llorar a su fiel amiga Henriette Petit cuando, levantándose levemente de su lecho de muerte, la miró y le dijo: “¡Cara de poto!”.
A las 5:07 horas del 29 de agosto de 1947, "Manolete" pronuncia sus últimas palabras ante Giménez Guinea.
- "¡Qué disgusto le voy a dar a mi madre!"
- "¡Don Luis, que no veo, no veo nada"
-“Adiós, amigo mío, sin gestos, sin palabras./ Que no haya dolor ni tristeza en tu frente./ En esta vida, morir no es nada nuevo,/ pero vivir, por supuesto, es menos nuevo aun”, escribió a los 30 años el poeta ruso Serguei Esenin, utilizando como tinta su propia sangre, y luego se colgó de unas cañerías de agua que había en su pieza de un hotel de San Petersburgo.
Bela Lugosi: "Yo soy el conde Drácula, el rey de los vampiros, soy inmortal''.
El escritor Henry James saludó a la muerte diciendo: “Al fin, esa cosa distinguida”.
Ramón María del Valle-Inclán, poco antes de morir dijo: “España no está aquí, está en América, En México está la esencia más pura de España”.
El escritor irlandés, James Joyce, preocupado por que la crítica calificó de incomprensible su novela “Finnegans Wake”, preguntó antes de morir: “¿En serio nadie la entiende?”.
Alguien dijo:
-Ha refrescado esta noche . Más vale que coja usted el abrigo, doctor King.
-Esta bien, lo cogeré.
Fueron las últimas palabras de Martin Luther King. Sonó un disparo y su cuerpo cayó desplomado el 4 de abril de 1968 en Memphis.
Franz Kafka antes de morir dijo a su médico: "Máteme, sino usted es un asesino"
Ludwig Wittgenstein: ''Dígales que mi vida ha sido maravillosa". Falleció en Cambridge el 29 de abril de 1951.
Jose María Escrivá de Balaguer: "No me encuentro bien". Falleció en Roma el 26 de junio de 1975.
Las últimas palabras de Tomás Moro al al subir al patíbulo fueron: “Soy un fiel servidor del Rey, pero primero de Dios”.
Albert Einstein: Pronunció sus últimas palabras en el lecho de muerte, pero no sabemos cuales fueron debido a que la enfermera que estuva a su lado no entendía el Alemán.
Teresa de Jesús: "Al fin, muero hija de la Iglesia".
François Rabelais: ¡Que baje el telón, la farsa terminó!
Galileo fue procesado y obligado a renunciar a sus convicciones. Se dice que cuando se hallaba al borde de la muerte, sus últimas palabras fueron: "no importa lo que ellos digan, la tierra gira alrededor del Sol".
Las últimas palabras de Cristóbal Colón fueron: "En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu".
Winston Churchill: Todo me aburre.
Thomas Alva Edison: Es muy bonito todo allá
Leonardo Da Vinci: He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.
Camilo José Cela: ¡Viva Iria Flavia!
Según los escritos budistas las últimas palabras de Buda fueron: "todas las cosas son perecederas. Esforzaos por vuestra salvación".
Antes de morir en Weimar Goethe dijo: "Luz más luz".
Tras su letal trago de cicuta, al que había sido condenado por impío y corruptor de la juventud, Sócrates dijo: “Critón, le debo un gallo a Asclepio. No te olvides de pagárselo".
Ludwig van Beethoven: Que los amigos aplaudan. La comedia se ha acabado.
-“¿Quién es?”, dijo Billy the Kid, en una pieza oscura, justo antes de que el sheriff Pat Garrett le disparara un balazo en el corazón.
María Antonieta que murió guillotinada el 16 de octubre de 1793 en París, dijo sus últimas palabras al verdugo disculpándose por haberle pisado.
El poeta Dylan Thomas, que decía haber bebido su primer whisky a los 4 años, exclamó: “Me he bebido dieciocho vasos bien llenos de whisky. Eso es un record. Eso es todo lo que yo he conseguido en 39 años".
A Phineas Taylor Barnum, fundador del legendario Barnum Circus, a la hora de despedirse del mundo sólo le interesó preguntar: “¿Cuánto se recaudó hoy en el Madison Square Garden?”.
Las últimas palabras del cantaor flamenco Camarón de la Isla fueron una desesperada llamada a Juana, su madre: Omaíta, ¿qué es lo que tengo?.
Napoleón Bonaparte: Josefina...
Nostradamus, el profeta del siglo dieciséis, hizo su última predicción: “Mañana, ya no estaré aquí”.
Edgar Allan Poe falleció el 7 de octubre de 1849 padeciendo delirium tremens. Sus últimas palabras fueron "Que Dios ayude a mi pobre alma".
El poeta estadounidense Walt Whitman, que en sus últimos años buscó algo coherente y glorioso y patriótico que heredarle a la humanidad desde su lecho de muerte, se dio por vencido y, expirando, exclamó: “¡Mierda!”.
José Hernández : El 21 de octubre de 1886 murió en su quinta de Belgrano. Sus últimas palabras fueron: "Buenos Aires... Buenos Aires...".
La mítica bailarina Mata Hari, condenada en Francia por espionaje a la pena de muerte, le pidió al oficial del pelotón de fusilamiento que le trajera un espejito, se empolvó bien el rostro y dijo: “Gracias, monsieur”.
Leopold von Sacher-Masoch muere el 9 de Marzo de 1895 en Lindheim de un ataque al corazón, sus últimas palabras fueron:"...aimez moi...".
La escritora estadounidense, Gertrude Stein, se interrogó enigmáticamente a sí misma: “¿Cuál es la respuesta?”. Después de meditarlo un momento, dijo: “Y, en ese caso, ¿cuál es la pregunta?”.
El revolucionario mexicano Pancho Villa, fue herido mortalmente en un atentado, pero aún tuvo tiempo de rogarle encarecidamente a un periodista: “¡Escriba usted que he dicho algo!”.
Tras la muerte de su esposa y de su hija mayor, Karl Marx perdió todo deseo de vivir y fue presa de numerosas enfermedades. Cuando Friedrich Engels le preguntó si le quedaba algún mensaje que dejarle a la posteridad, Marx, indignado, le contestó: “¡Fuera, desaparece de mi vista! ¡Las últimas palabras son cosa de tontos que no han dicho lo suficiente mientras vivían!”.
" Alain, ¿sabes una cosa? ¡Te extraño! "
Ayrton Senna —corredor brasileño de Fórmula 1— a su gran rival Alain Prost, 25 minutos antes de morir.
" ¡Al más fuerte! "
Alejandro el Grande
Sus generales le preguntaron que —como él no dejaba ningún heredero— a quién le correspondía ser el emperador del mundo. Alejandro puede haber dicho Kráteros (el nombre de uno de sus generales), pero éste no estaba presente, y los generales pueden haber elegido oír kratistós (‘el más fuerte’).
" Al otro lado del río, entre los árboles "
Thomas Jonathan "Stonewall" Jackson
Lo que quería decir ha sido motivo de muchas discusiones. Para los que le acompañaban en aquel momento, se trataba del lugar dónde deseaba ser enterrado, y así lo hicieron.
«A moi, ma chère amie!"
‘¡A mí, mi querida amiga!’
Jean Paul Marat
" Apaguen la luz "
Theodore Roosevelt
" Arderé, pero eso no es sino un hecho. Seguiremos discutiendo en la eternidad "
Miguel Servet a sus jueces en Ginebra.
" ¡Ay, patria mía! "
Manuel Belgrano, patriota argentino.
" ¡Cara de poto! "
Vicente Huidobro, a la pintora Heriette Petit que lloraba en su lecho de muerte.
" ¡Carajo, un balazo! "
Antonio José de Sucre, tras recibir un disparo mientras cabalgaba en la jungla de Colombia. Se decía que era un caballero educado que nunca había maldecido hasta ese día.
" Clemente, y tú también Felipe, traidores a la palabra dada, ¡os emplazo a los dos ante el Tribunal de Dios!... A ti, Clemente, antes de cuarenta días, y a ti, Felipe, dentro de este año... "
Jacques de Molay, último maestre de la Orden del Temple, mientras era quemado en la hoguera.
Lo curioso del caso es que la maldición o profecía de Molay se cumplió. A los treinta y tres días de la ejecución de los templarios, moría el papa Clemente V en el castillo de Roquemaure, posiblemente envenenado. El rey Felipe IV de Francia, nueve meses después de la pira de París, fallecía misteriosamente mientras cazaba. Muchos pensaron en la maldición de Molay, en cambio otros muchos sospecharon de un brazo ejecutor mucho más de carne y hueso, un brazo templario que se habría cobrado la venganza.
" Crito, le debo un gallo a Asclepio "
Sócrates, dirigiéndose a sus discípulos después de tomar la cicuta.
" Cuando era rector en Salamanca, cuando era rector..."
Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares tras una semana entera de delirio.
Lo último coherente que dijo fue: "Esto es hecho".
" Das ist absurd! Das ist absurd! "
‘¡Es absurdo!... ¡Esto es absurdo!
Sigmund Freud
" Dejadme ir a la casa del Padre "
Nota: Los días inmediatos a la muerte de Juan Pablo II (2 de abril de 2005), se difundió en varios medios de comunicación que "Amén" había sido su última palabra. Días más tarde, desde el Vaticano se declaró que sus últimas palabras habían sido "Déjenme ir a la casa del Padre" en polaco.
" Déjenme morir tranquilo; no voy a vivir mucho tiempo "
George Washington. Murió el 14 de diciembre de 1799 tras la aplicación de sangrías.
"Mañana muchos maldecirán mi nombre".
Adolf Hitler. Segundos antes de suicidarse.
" Death seeketh us all "
‘La muerte nos caza a todos’.
Gawain III
" De verdad: ¿tengo pinta de marica? "
Rodolfo Valentino, a los médicos que lo atendían.
" Dilexi iustitiam et odivi iniquitatem, propterea morior in exilio "
‘Amé la justicia y odié la iniquidad, por eso muero en el destierro'.
El Papa Gregorio VII
«Oh my God» traducido : Dios mío! .
Diana Spencer, princesa de Gales.
Fuente:elmundo.es
" ¡Dispárame en el pecho! "
Benito Mussolini
" El dinero no puede comprar la vida "
Bob Marley
" El rey ha llegado, y yo me muero "
Juan Prim, cuando le dijeron que Amadeo de Saboya acababa de desembarcar en Cartagena.
" Entonces, firmad la paz "
Epaminondas, después de informarle que sus dos posibles sucesores habían muerto en la batalla de Mantinea.
" Es ist gar nichts, es ist gar nichts... "
‘No es nada, no es nada...’
Francisco Fernando, archiduque de Austria
El archiduque perdió la consciencia después de ser disparado en Sarajevo, y murió casi inmediatamente después de recuperarla.
" Es una pena irse, esto comienza a ponerse divertido "
Louis Gay-Lussac, químico y físico francés, estando ya moribundo, a propósito de los nuevos descubrimientos científicos.
" France, armée, Joséphine... "
‘Francia, ejército, Josefina’
Napoleón Bonaparte en Santa Helena.
" He arado en el mar "
Simón Bolívar
Nota: Al menos, fueron unas de sus últimas palabras. Según otras fuentes, lo último que dijo antes de morir fue "¡Vámonos! ¡Vámonos! ¡Esta gente no nos quiere en esta tierra!»
" ¡Hay que meter la cortina de la ducha por dentro! "
Richard Hilton, dueño de la cadena de hoteles Hilton, a uno de sus trabajadores.
" ¡Hey, Rāma! "
Mahatma Gandhi, tras ser disparado.
" Jesús "
Carlos I de España
"
Kai su, teknon? "
Traducción: ‘¿También tú, hijo mío?’
Julio César
Según Suetonio, César no dijo nada mientras moría, pero otros autores le atribuyen estas palabras en griego. La traducción latina «¿Tu quoqüe, fili?» es apócrifa; otra versión, «¿Et tu, Brute?», se debe a Shakespeare).
" Licht, mehr Licht! "
‘¡Luz, más luz!’
Johann Wolfgang von Goethe
" Love one another "
‘Amaos los unos a los otros’.
George Harrison, guitarra principal del grupo británico The Beatles.
" ¡Magallanes, Magallanes...! "
Bernardo O'Higgins
" Mè mou tous kuklous taratte " (Μη μου τους κύκλους τάραττε)
‘¡No me toque los círculos!’
Arquímedes
Se dirigía a un soldado romano, que lo estaba forzando a reportarse ante el general romano después de la captura de Siracusa, mientras él estaba absorto sentado en el piso resolviendo un problema de geometría. El soldado lo mató.
" ¿Me estoy muriendo o es mi cumpleaños? "
Nancy, Lady Astor, que despertó en su lecho de muerte y vio a toda su familia reunida.
" Mira en qué paz puede morir un cristiano "
Joseph Addison
" ¡Mozart! "
Gustav Mahler
" ¡Muero con mi patria! "
Francisco Solano López (no se sabe si dijo «muero con mi patria» o «muero por mi patria»).
" ¡Un oficial paraguayo no se rinde! "
Francisco López, hijo
" Muero por la libertad de América "
José Miguel Carrera
" No "
Alexander Graham Bell, inventor escocés-canadiense. Su esposa sorda le susurró, «No me dejes.» Él, usando lenguaje de signos, replicó «No.»
" No Juana de Arco "
Buster Keaton, cómico estadounidense.
Nota: Ante su lecho de moribundo, alguien sugirió tocarle los pies para saber si ya había muerto; explicó que los difuntos tienen los pies fríos. Keaton dijo entonces sus últimas palabras, confirmando su genial sentido del humor, y murió.
" No le dará ningún trabajo: tengo el cuello muy fino "
Ana Bolena, ex-esposa de Enrique VIII, antes de morir decapitada.
" No llores, necesito de todo mi coraje para morir a los veinte años "
Evariste Galois, matemático francés, a su hermano Alfred.
" No más "
Frédéric Chopin en su agonía por tuberculosis.
"Homo Reus"
"Hombre culpable"
Wolfgang Amadeus Mozart
" No me mataréis como a un cordero, sólo moriré donde yo quiero "
Ramiro Ledesma Ramos
" No pasa nada, señora, absolutamente nada. Solo que acaban de matar a vuestro marido "
Francesillo de Zúñiga, de oficio bufón, a su esposa.
" No sé, es la primera vez que me ejecutan "
Maximiliano de Habsburgo, emperador de México (cuando estaba ante el pelotón de fusilamiento, uno de los condenados le preguntó: «¿Es esa la señal de la ejecución?». Él dio esa respuesta).
"No se preocupen, no alcanzarían a un elefante a esta distanc..."(Según otra versión: "No se preocupe, a esta distancia esos desgraciados no acertarían ni a un elef...")
Últimas palabras del General nordista John B. Sedgwick, cuando un oficial de su Estado Mayor le advertía de la extraordinaria puntería de los francotiradores confederados durante la Guerra de Secesión.
NOTA: No hubo imprudencia por su parte, se ha calculado que el francotirador en cuestión estaba a más de 900 metros.
" Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro! "
Honoré de Balzac
" Pardonnez-moi, monsieur " (‘Discúlpeme señor’).
María Antonieta
Cuando se aproximaba a la guillotina, condenada a ser decapitada por traición, tropezó accidentalmente con el pie del verdugo maldito.
" ¡Per Catalunya! "
Lluís Companys político catalan, antes de ser fusilado.
" Please don't leave me. Please don't leave me "
‘Por favor no te vayas, no me dejes’.
Chris Farley, a una prostituta, en el momento en que ella salía de su habitación, después de todo un fin de semana de sexo y drogas. Cuando ella se dio vuelta, Farley ya había colapsado.
" Por favor señor verdugo, un momentito. "
Madame du Barry,
" Qualis ártifex pereo! " .
Nerón
Traducción: ‘¡Qué gran artista perece [conmigo]!’.
" Qué bello es morir por la patria "
Iosef Trumpeldor
" ¡Qué pena morir, cuando me queda tanto por leer! "
Menéndez Pelayo
" ¡Qué pérdida irreparable! "
Augusto Comte
" ¿Quién anda ahí? "
Otra versión: «¿Quién es? ¿Quién es?»
Billy el Niño, bandido estadounidense.
Nota: Aunque el idioma materno de Billy era el inglés, sus últimas palabras fueron en español.
" Quiero dormir... "
George Bernard Shaw
" Señor, ábrele los ojos al rey de Inglaterra "
William Tyndale. Su oración final, antes de ser estrangulado y quemado en la hoguera por la Inquisición en octubre de 1536 como convicto de herejía.
" Señor, ayuda a mi pobre alma» o «Que Dios se apiade de mi pobre alma "
Edgar Allan Poe
" Sé que has venido para matarme. Dispara cobarde, que sólo vas a matar a un hombre "
Che Guevara
" Sobre la Tierra hay millones de hombres que sufren: ¿por qué estáis al cuidado de mí solo? "
León Tolstoi.
" Tengo un terrible dolor de cabeza "
Franklin Delano Roosevelt
" ¡Arriba España! "
José Antonio Primo de Rivera. Pocos segundos antes de ser fusilado en Alicante
" Todas mis posesiones por un momento de tiempo "
Isabel I de Inglaterra
" ¡Todo es tan aburrido! "
Winston Churchill
" Vete... estoy bien "
H. G. Wells
" ¡Viva Andalucía libre! "
Blas Infante, Padre de la Patria Andaluza, fue asesinado al comienzo de la guerra civil española en agosto de 1936. Malherido, buscó ayuda en un convento de monjas que había en la zona, pero se negaron a ayudarlo.
" Viva la patria, aunque yo perezca "
Mariano Moreno, patriota argentino.
" Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡porque vuestros hijos sean mejores que vosotros! "
Ramiro de Maeztu
" What is this? "
‘¿Qué es esto?’
Leonard Bernstein
" Why not? After all, it belongs to Him! "
‘¿Por qué no? ¡Después de todo le pertenece a Él!’.
Charlie Chaplin. Una persona al lado de su cama le dijo: «Que Dios bendiga su alma» en su película Monsieur Verdoux (de 1947).
" Yo sé en quien he creído "
Ellen Gould White, profetisa de la Iglesia Adventista del 7.º Día.
"¡Todo mortal!"
Gustavo Adolfo Bécquer
Referencias:wikipedia.org
"¡Es liebe das heilige Deutschland!"
"¡Larga vida a la sagrada Alemania!"
Claus Von Stauffenberg, al ser fusilado por ser el artífice del frustrado complot del 20 de Julio de 1944 contra Hitler.
Ese es el caso del escritor Oscar Wilde, un derrochador que siempre vivió rodeado de lujo y que en el lecho de muerte en un hotel parisino sorbía champán de una copa rodeado de sus amigos más fieles.
"Muero como viví, por encima de mis posibilidades", comentó el literato irlandés antes de estirar la pata. Por su parte, la actriz Marlene Dietrich dijo al amigo que la acompañaba en el dormitorio de su lujosa vivienda en París: "Lo quisimos todo y lo conseguimos, ¿no es verdad?".
La obra de Halter se titula Ya cumplí mi misión aquí, última frase que se atribuye al genio de la ciencia Albert Einstein. Entre las citas, figura la serena confirmación de John Lennon , "me dieron", poco antes de morir víctima de los disparos de un enajenado.
Otros se despidieron incluso con frases románticas de amor, como la leyenda del reggae Bob Marley, que, tras recibir sin éxito tratamiento en una clínica alemana contra el cáncer, voló moribundo de regreso a Jamaica y tuvo que hacer una escala en Miami al agravarse su estado.
"No llores, a mí me va a ir mejor y prepararé para ti un lugar en el paraíso celestial", dijo el cantante antes de cerrar definitivamente los ojos mientras le tomaba la mano su compañera Cindy. Hans Halter constató también, sin embargo, que la muerte llega siempre inesperadamente y uno no puede prepararse de antemano las últimas palabras.
Así, el poeta galés Dylan Thomas se dirigió a su amante, justo antes de entrar en el coma que le causaría la muerte cinco días después, con una fase más bien prosaica: "Bebí 18 vasos de wisky puro. Creo que es todo un récord".
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mt 27,46; jn 15,34).
Es una oración tomada del salmo 22, que probablemente recitó completo y en arameo (Eli Eli lama sabachthani),
¡Apunte bien! ¡Va usted a matar a un hombre!
Fueron las últimas palabras que pronunció Ernesto "Che" Guevara el 9 de Octubre de 1967 segundos antes de morir en la Higuera (Bolivia), a manos de un soldado enemigo del ejército boliviano (a los que ayudaron agentes de la CIA).
Halter, que como médico empleado en un hospital ha acompañado a muchos pacientes en sus últimos minutos de vida, asegura que mucha gente es capaz de resumir toda su existencia en su frase de despedida de este mundo.
Ese es el caso del escritor Oscar Wilde, un derrochador que siempre vivió rodeado de lujo y que en el lecho de muerte en un hotel parisino sorbía champán de una copa rodeado de sus amigos mas fieles.
"Muero como he vivido, por encima de mis posibilidades", comentó el literato irlandés antes de estirar la pata, mientras la actriz Marlene Dietrich dijo al amigo que le acompañaba en el dormitorio de su lujosa vivienda en París: "Lo quisimos todo y lo conseguimos ¿no es verdad?".
La obra de Halter se titula "Ya he cumplido mi misión aquí", última frase que se atribuye al genio de la ciencia Albert Einstein, y, entre las citas, figura la serena confirmación de John Lennon, "me han dado", poco antes de morir víctima de los disparos de un enajenado.
Otros se despidieron incluso con frases románticas de amor, como la leyenda del reggae Bob Marley, que, tras recibir sin éxito tratamiento en una clínica alemana contra el cáncer, voló moribundo de regreso a Jamaica y tuvo que hacer una escala en Miami al agravarse su estado.
"No llores, a mí me va a ir mejor y prepararé para ti un lugar en el paraíso celestial", dijo el cantante antes de cerrar definitivamente los ojos mientras le tomaba la mano su compañera Cindy. Hans Halter ha constatado también, sin embargo, que la muerte llega siempre inesperadamente y uno no puede prepararse de antemano las últimas palabras.
Así, el poeta galés Dylan Thomas se dirigió a su amante, justo antes de entrar en el coma que le causaría la muerte cinco días después, con una fase más bien prosaica: "Me he bebido 18 vasos de güisqui puro. Creo que es todo un récord".
Fuente: http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/que_dijeron_algunos_famosos_morir_1971624.htm
Recopilación de palabras finales
"Arderé no es sino un hecho. Seguiremos discutiendo en la eternidad"
Miguel Servet a sus jueces en Ginebra.
"Clemente, y tú también Felipe, traidores a la palabra dada, ¡os emplazo a los dos ante el Tribunal de Dios!... A ti, Clemente, antes de cuarenta días, y a ti, Felipe, dentro de este año...".
Jacques de Molay, ultimo maestre de la Orden del Temple, mientras era quemado en la hoguera.
Lo curioso del caso es que la maldición o profecía de Molay se cumplió. A los treinta y tres días de la ejecución de los templarios, moría el Papa (Clemente V) en el castillo de Roquemaure, posiblemente envenenado. El rey (Felipe IV de Francia), nueve meses después de la pira de Paris, fallecía misteriosamente mientras cazaba. Muchos pensaron el la maldición de Molay, en cambio otros muchos sospecharon de un brazo ejecutor mucho más de carne y hueso, un brazo templario que se habría cobrado la venganza.
"Dejadme ir a la casa del Padre"
Nota: Los días inmediatos a la muerte de Juan Pablo II (2 de abril de 2005), se difundió en varios medios de comunicación que "Amén" había sido su última palabra. Días más tarde, desde el Vaticano se declaró que sus últimas palabras habían sido "Déjenme ir a la casa del Padre" en polaco.
"Déjenme morir tranquilo; no voy a vivir mucho tiempo."
George Washington. Murió el 14 de diciembre de 1799 tras la aplicación de sangrías.
"¡Dispárame en el pecho!"
Benito Mussolini
"He arado en el mar."
Simón Bolívar
Nota: Al menos, fueron unas de sus últimas palabras. Según otras fuentes, lo último que dijo antes de morir fue "¡Vámonos! ¡Vámonos! ¡Esta gente no nos quiere en esta tierra!"
"Juana de Arco, no"
Buster Keaton
Nota: Ante su lecho de moribundo, alguien sugirió tocarle los pies para saber si ya había muerto; explicó que los difuntos tienen los pies fríos. Keaton dijo entonces sus últimas palabras, confirmando su genial sentido del humor, y murió.
"¡Luz, más luz!" o "Licht, mehr Licht!
Johann Wolfgang von Goethe
"¡Magallanes, Magallanes...!"
Bernardo O'Higgins
"Mira en qué paz puede morir un cristiano."
Joseph Addison
"¡Mozart!"
Gustav Mahler
"¡Muero con mi patria!"
Francisco Solano López
"Muero por la libertad de América"
José Miguel Carrera
"No"
Alexander Graham Bell
"No más."
Frédéric Chopin en su agonía por tuberculosis.
"¿Por qué no?, despues de todo le pertenece"
Charlie Chaplin
"¡Qué gran artista perece (conmigo)!" o "Qualis artifex pereo"
Nerón
"¡Qué pérdida irreparable!"
Augusto Comte
"Quiero dormir..."
George Bernard Shaw
"Se abrirán las grandes Alamedas"
Salvador Allende
"Sé que has venido para matarme. Dispara cobarde, que sólo vas a matar a un hombre."
Che Guevara
“Señor, ábrele los ojos al rey de Inglaterra”.
William Tyndale su oración final, antes de ser estrangulado y quemado en la hoguera por la Inquisición en octubre de 1536 como convicto de herejía.
"Señor, ayuda a mi pobre alma" o "Que Dios se apiade de mi pobre alma."
Edgar Allan Poe
"Vete... estoy bien"
H. G. Wells
"Yo sé en quien he creído"
Nota: Palabras de Ellen Gould White en el lecho de muerte, profetisa de la Iglesia Adventista del 7º Dia...
Entonces, firmad la paz.
Epaminondas, después de informarle que sus dos posibles sucesores habían muerto, antes que él, en la batalla de Mantinea
Crito, le debo un gallo a Asclepio
Sócrates, dirigiéndose a sus discípulos después de tomar la cicuta.
"No me mataréis como a un cordero, sólo moriré donde yo quiero."
Ramiro Ledesma Ramos
"¡Un oficial paraguayo no se rinde!"
Francisco López, hijo
"Que bello es morir por la patria"
Iosef Trumpeldor
"A moi, ma chère amie!" (A mí, mi querida amiga!)
Jean Paul Marat
"Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro!"
Honore de Balzac
Ana Bolena, ex-esposa de Enrique VIII, antes de morir decapitada
"Francia, el ejército, la cabeza del ejército... ¡Josefina!"
Napoleón Bonaparte en Santa Elena
"No llores, necesito de todo mi coraje para morir a los veinte años"
Evariste Galois, matemático francés, a su hermano Alfred
Jesús de Nazaret. Varias Versiones
"Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?"
Nota: Palabras de Jesús de Nazaret antes de morir según los evangelios de san Marcos y san Mateo, aunque no serían las últimas, ya que el evangelio recoge más declaraciones de Jesús después de su resurrección. Es una cita del primer versículo de la oración del justo agonizante del Salmo 21 (22).
"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu."
Nota: Palabras de Jesús de Nazaret antes de morir según el evangelio de san Lucas, aunque no serían las últimas, ya que el evangelio recoge más declaraciones de Jesús después de su resurrección. Es una cita del versículo 6 del salmo 31 (ó 30).
"Todo se ha cumplido."
Nota: Palabras de Jesús de Nazaret antes de morir según el evangelio de san Juan.
Últimas palabras de un albañil
En el funeral de un albañil, un hombre desconocido por la familia llora amargamente, se le acerca la mujer del difunto, y dice:
- ¿Era usted amigo suyo?
- Sí.
- ¿Le quería mucho?
- Sí, sus últimas palabras fueron para mí.
- ¿Ah, sí? ¿y cuáles fueron?
- Mariano, ¡no muevas el andamio!
Bobby Ramdass
“Los Redskins Jugarán la Super Bowl.”
JOHN FORD
Considerado uno de los mejores directores de la historia del cine tras obras maestras como "Más Corazón que Odio" (The Searchers, 1956), y "La Diligencia" (Stagecoach, 1939). Pero además era un borracho cabrón.
Frase final: “¡Corten!”
JOAN CRAWFORD
Gran estrella en los 30, 40 y 50. Recordada por sus papeles y por pegarle a su hijita con perchas. Cuando empezó a agonizar, su mucama se pusó a rezar y Joan le dijo...
Frase final: “¡Maldición! ¡Ni te atrevas a pedirle a Dios que me ayude!”
GEORGE REEVES
Un actor medio madera que, tras papeles secundarios, logró protagonizar la serie de TV "Las Aventuras de Superman", antes de ir a su pieza y volarse la tapa de los sesos.
Frase final: “Estoy cansado. Me vuelvo a la cama.”
LOU COSTELLO
Junto a su socio Bud Abbott construyó uno de los dúos cómicos más grossos de la historia. Eso si, el corazón no le andaba muy bien y un día se zampó uno
de frutilla antes de cagar fuego.
Frase final: “Ese fue el mejor helado que probé en mi vida”.
JAMES DEAN
Ídolo en ascenso, iba a toda velocidad con su Porsche Spider plateado por la ruta cuando otro chabón se acercó de frente a ellos más rápido de lo que esperaban. Papá, no corras. Irónicamente días antes había rodado una publicidad de bien público para evitar excesos de velocidad. Veanlá más abajo...
Frase final: “Ese tipo va a parar... Ya nos va a ver.”
DOUGLAS FAIRBANKS
Gran astro del cine de aventuras en la década del 20. Multimillonario marido de la actriz Mary Pickford que nunca usó dobles de riesgo. Le hubieran venído bien antes de tener un infarto en 1939.
Frase final: “Nunca me sentí mejor”.
Fuente: Kurioso
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