jueves, 28 de julio de 2016

Piojos en el espacio

ARQUITECTURA ESPACIAL

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Guía fundamental para el viajero intergaláctico

Perderse en el universo es una tarea bastante sencilla. No sólo desorienta su inmensidad, también confunde la ausencia de referencias claras como las de arriba o abajo. Por eso, las indicaciones de los astrónomos tranquilizan: “La Tierra está en el sistema solar y el sistema solar se encuentra en uno de los brazos de la Vía Láctea, que gira en torno a su eje una vez cada 250 millones de años —aclara Tissera—. Nuestra galaxia, a su vez, tiene como vecina a la galaxia de Andrómeda y a varias galaxias satélites”.

Pero eso no es todo. Para ubicarse bien en el universo hay que tener paciencia y mucha imaginación: la Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda forman el llamado Grupo Local, constituido por 27 galaxias en total. El cúmulo de galaxias más próximo al Grupo Local es el llamado Cúmulo de Virgo, que comprende varios miles de galaxias. Ambos cúmulos forman parte de una estructura mayor que se conoce como Supercúmulo Local, un cúmulo de cúmulos, que en conjunto se mueven en la misma dirección.

“Si uno ve al universo parece medianamente uniforme pero en realidad tiene estructuras, como si fuera un gran coral. Lo que sabemos es que las galaxias no están desparramadas azarosamente en el universo, como si llenaran un gran vacío. Forman filamentos, especie de hilos o paredes conformados por millones de galaxias —continúa Tissera—. Hay regiones que llamamos voids o vacíos donde la densidad de galaxias es muy baja. En la intersección de los filamentos es donde hay mayor concentración de masa”.

A uno de estos filamentos galácticos descubiertos en 1989 se lo conoce como “la Gran Muralla” y se extiende a lo largo del espacio a más de 500 millones de años luz. Eso fue lo que advirtieron los cartógrafos del cielo que a partir del año 2000 arrancaron con una inspección profunda en el marco del proyecto “Sloan Digital Sky Survey” (www.sdss.org).

Recurriendo un poco a la arquitectura, los astrónomos usan mucho la imaginación para visualizar y explicar el universo. “A mí me gusta pensarlo como una gran casa —concluye Tissera—. Como decía, sus ladrillos son las galaxias pero también hay paredes, habitaciones, zonas vacías e intersecciones”.